Medio Oriente: EEUU evacúa a 20 mil ciudadanos de Medio Oriente
Escalada con Irán provoca cancelaciones de vuelos y repatriaciones masivas

En un comunicado, el Departamento de Estado señaló que el número de evacuados continuará aumentando en los próximos días gracias a la ampliación de vuelos charter organizados por Washington para facilitar la salida de ciudadanos estadounidenses de zonas consideradas de riesgo.
La operación se produce en un contexto de creciente inestabilidad en el espacio aéreo de Medio Oriente, donde varias aerolíneas internacionales suspendieron rutas o desviaron vuelos tras el intercambio de ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Desde el inicio de las hostilidades a finales de febrero, el cierre parcial de espacios aéreos, los riesgos para la aviación civil y la incertidumbre sobre posibles ataques llevaron a numerosas compañías a cancelar o modificar vuelos hacia destinos clave de la región.
Aeropuertos como Dubái, Doha, Tel Aviv y varias ciudades del Golfo registraron fuertes alteraciones en sus operaciones, mientras miles de viajeros quedaron varados o buscaron alternativas para abandonar la región.
Ante esta situación, el gobierno estadounidense activó un sistema de asistencia para ciudadanos que desean salir del Medio Oriente.
El Departamento de Estado puso a disposición un "formulario de admisión en caso de crisis" para estadounidenses que se encuentren en Kuwait, Bahréin, Emiratos Arabes Unidos, Qatar, Arabia Saudita e Israel.
Quienes completen el registro recibirán directamente información sobre las próximas opciones de vuelos charter y transporte terrestre disponibles para abandonar la región.
Funcionarios estadounidenses indicaron que la red de evacuación combina vuelos especiales organizados por Washington con rutas comerciales aún operativas, además de traslados terrestres hacia aeropuertos considerados más seguros.
Varias aerolíneas europeas, asiáticas y estadounidenses suspendieron temporalmente vuelos hacia destinos cercanos a zonas de combate o redirigieron sus rutas para evitar el espacio aéreo iraní, iraquí y partes del Golfo Pérsico.
Las compañías también adoptaron rutas más largas para garantizar la seguridad de los pasajeros y las tripulaciones, lo que provocó retrasos, cancelaciones y un aumento de los costos operativos. (ANSA).



