Medio Oriente: El misterio del ataque de los kurdos iraquíes armados por EEUU
"Trump ofrece cobertura aérea, ayuda para conquistar parte de Irán".

En este contexto, el verdadero alcance del apoyo estadounidense a los grupos kurdos iraníes sigue siendo incierto: el Pentágono declaró que los objetivos militares estadounidenses no dependen del apoyo de las fuerzas locales, mientras que la Casa Blanca negó hasta el momento que Trump haya aprobado planes para armar a las milicias kurdas.
Mientras tanto, medios de comunicación kurdos-iraquíes informan que seis movimientos armados iraníes formaron recientemente una coalición político-militar para coordinar operaciones contra Teherán.
Entre los principales grupos se encuentran el Partido Democrático del Kurdistán iraní (KDPI), el Partido de la Libertad del Kurdistán (PAK) y el Partido de la Vida Libre del Kurdistán (PJAK), este último vinculado al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Teherán, por su parte, anunció operaciones militares contra grupos kurdos iraníes e iraquíes presentes en la región autónoma del Kurdistán iraquí, identificados como agentes separatistas a lo largo de la frontera.
Irán comunicó además el lanzamiento de misiles contra bases kurdas contrarias al régimen en el norte de Irak. En los últimos días, se han utilizado aproximadamente treinta drones contra posiciones kurdas en las zonas montañosas entre ambos países.
Fuentes kurdas locales en Irak anuncian un ataque con misiles contra la ciudad de Sulaimaniye, en la región autónoma kurda más cercana a la frontera.
La presencia de milicias kurdas antiiraníes en la región fue documentada durante años. Sus actividades de entrenamiento, con apoyo israelí y estadounidense, contra Teherán también son conocidas desde hace tiempo por los observadores regionales. De acuerdo con fuentes sobre el terreno, estas organizaciones cuentan con varios miles de combatientes distribuidos en campamentos y posiciones en zonas parcialmente fuera del control de las autoridades kurdo-iraquíes.
En las últimas horas, la aviación estadounidense y la israelí intensificaron sus bombardeos contra zonas kurdas en el oeste de Irán, en particular en las regiones de Piranshahr y Baneh, situadas a lo largo de la frontera con el Kurdistán iraquí.
Mientras tanto, los líderes kurdos iraquíes intentan mantener una postura cautelosa: el presidente de la región autónoma del Kurdistán iraquí, Nechirvan Barzani, aseguró al ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Aragchi, que el territorio kurdo "no participará en ningún conflicto directo contra Irán".
La región autónoma sigue bajo intensa presión. Estados Unidos mantiene bases militares allí, incluyendo una en Erbil, que fue objeto en los últimos días de embestidas con drones atribuidos a fuerzas vinculadas a Teherán.
Turquía también sigue de cerca los acontecimientos, especialmente dada la presencia entre los grupos implicados del PJAK, una organización vinculada al PKK, a la que Ankara considera terrorista. (ANSA).



