Medio Oriente: El Vaticano invitado al Consejo de Paz, "el Papa lo está evaluando"
Entran Netanyahu y Sisi. Europa se arriesga a un nuevo frente con Trump
Se invitaron a unas 50 naciones, y más de 30 confirmaron su asistencia hasta ahora, según fuentes de la administración estadounidense.
Turquía, Egipto, Israel, Arabia Saudita y Qatar dijeron que sí, según los últimos anuncios.
El Vaticano recibió la invitación y "está evaluando". Hasta ahora, solo países europeos se han retirado públicamente, corriendo el riesgo de abrir otro frente con la Casa Blanca.
El primero en retirarse fue el presidente francés, Emmanuel Macron, quien recibió inmediatamente la advertencia de posibles aranceles del 200% en una inédita manifestación de escuadrismo geopolítico.
A continuación, se cuentan Dinamarca, Noruega y Suecia. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también invitada, regresó a Bruselas para prepararse para el Consejo Europeo extraordinario -saltando así la supuesta ceremonia de firma en Davos- y evitándose así un lío.
En la cumbre de la UE también se hablará del Consejo de Paz y, según informaron los medios alemanes, Berlín indicó a sus diplomáticos en la capital europea que no apoyen la iniciativa.
De hecho, para el canciller germano, Friedrich Merz, en resumen, es un tema totalmente inaceptable.
El único país miembro de la UE que se afilió hasta ahora es Hungría, de Viktor Orban.
Sin embargo, al hacer esto, Europa -además de ofender nuevamente al Rey Donald- corre el riesgo de quedar excluida del naciente Rotary Club global (hay también una cuota de inscripción: US$ 1.000 millones si se quiere permanecer en el Consejo más de tres años, a decidir en los primeros 12 meses).
Rusia, por otro lado, está "evaluando". Al igual que India y China. Porque se hablará de Gaza, sí, pero no solo de eso.
Aunque la operación es algo confusa, esto es bastante evidente.
"El Papa recibió la invitación y estamos viendo qué hacer, estamos profundizando", afirmó el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin.
Sin embargo, el tiempo podría ser un factor clave para no ser excluidos (la invitación es extendida por el presidente del Consejo, es decir, Trump, por lo que no podría haber una segunda oportunidad).
Indonesia y Pakistán también decidieron. Incluso Kosovo fue invitado (y aceptó con gran placer). Se presume que Serbia no estará muy entusiasmada.
Puede parecer un detalle secundario, pero las relaciones entre Estados deberían contar en estas circunstancias (condicional obligatorio).
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, ya dijo que tiene dificultades para sentarse a la misma mesa con Rusia y Bielorrusia; Vladimir Putin y Benjamin Netanyahu, por cierto, también estarían sujetos a una orden de arresto de la Corte Penal Internacional.
En resumen, la ONU sin Trump -no está claro si la invitación a los líderes es personal o como representantes de sus países- plantea más dudas que respuestas. Y sin duda, estas dudas son mayores para las democracias que para los regímenes autocráticos. (ANSA).



