Medio Oriente: Ex jefe de gabinete de la CIA prevé campaña militar de semanas
Jeremy Bash afirmó que la ofensiva sería escalonada y sostenida, con ataques sucesivos

En declaraciones a NBC News, Bash afirmó que la magnitud y coordinación de los ataques ejecutados por Washington —en conjunto con Israel— representan un nivel de intervención significativamente superior al observado en operaciones previas impulsadas por la actual administración del presidente Donald Trump.
"El alcance de lo que vimos hoy es mucho mayor de lo que hemos visto antes", sostuvo el exfuncionario durante una entrevista con la moderadora de Meet the Press, Kristen Welker, al analizar el impacto estratégico de la ofensiva sobre objetivos iraníes.
Bash comparó la operación con intervenciones militares recientes llevadas adelante por Estados Unidos en otros escenarios internacionales, incluidas acciones desarrolladas a comienzos de año que estuvieron diseñadas como misiones rápidas y ejecución puntual.
"Aquellas fueron esencialmente operaciones 'one and done', de una sola fase", explicó. "Esto, en cambio, parece una campaña extensa, coordinada y probablemente de varias semanas".
Según el exresponsable de seguridad nacional, el volumen de recursos militares desplegados, la selección simultánea de objetivos y la coordinación operativa sugieren una estrategia destinada a degradar de manera progresiva capacidades militares iraníes y no únicamente a enviar una señal disuasiva.
En esa misma línea, planes militares estadounidenses contemplan una serie de ataques sucesivos intercalados con pausas operativas destinadas a evaluar los daños provocados, según indicó un funcionario estadounidense citado por CNN, lo que refuerza la hipótesis de una campaña escalonada y prolongada.
Las declaraciones llegan tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra instalaciones vinculadas a infraestructura militar iraní, acción que fue seguida por represalias de Teherán mediante el lanzamiento de misiles hacia posiciones asociadas a aliados estadounidenses en el Golfo Pérsico.
El intercambio militar elevó de inmediato el nivel de alerta regional y generó preocupación internacional ante el riesgo de una expansión del conflicto hacia otros actores de Medio Oriente, incluidos grupos aliados de Irán en Líbano, Siria, Irak y Yemen.
Analistas militares citados por medios locales coinciden en que la naturaleza escalonada de la operación podría implicar nuevas fases dirigidas a sistemas de defensa aérea, centros logísticos y capacidades de misiles de largo alcance iraníes.
Bash señaló además que campañas de este tipo suelen desarrollarse en etapas sucesivas destinadas a mantener presión operativa constante mientras se evalúa la respuesta del adversario. (ANSA).



