Medio Oriente: Jamenei murió tras operación de inteligencia electrónica
Junto a fuentes humanas, permitió confirmar su ubicación en Teherán el sábado a la mañana

Según Sky News, espías israelíes habrían hackeado cámaras de tráfico en la capital iraní para rastrear los movimientos en torno al complejo residencial del líder religioso. Las imágenes habrían sido una de las múltiples fuentes de inteligencia utilizadas para confirmar su presencia en el lugar.
Dos fuentes citadas por la cadena británica señalaron que, además de la vigilancia electrónica, existía una fuente humana que transmitía información a los estadounidenses. La CIA declinó hacer comentarios.
De acuerdo con el reporte, Israel logró bloquear "una docena aproximadamente" de repetidores de telefonía móvil en las inmediaciones para impedir que los guardaespaldas de Jamenei recibieran posibles advertencias antes del ataque.
Las fuentes indicaron que la decisión de eliminar al líder supremo fue adoptada al inicio de las hostilidades, antes de que pudiera trasladarse a un búnker reforzado.
El operativo, según el Financial Times, habría sido planificado durante meses, aunque fue ajustado en los días previos cuando la inteligencia estadounidense e israelí detectó que Khamenei y altos funcionarios civiles y militares se reunirían en su complejo el sábado por la mañana.
Medios estadounidenses habían informado previamente que Washington y Tel Aviv evaluaban un ataque selectivo contra la cúpula iraní. El objetivo, según analistas militares, era ejecutar una operación "decapitante" destinada a desarticular el mando político-militar de la República Islámica en las primeras fases del conflicto.
El uso combinado de inteligencia electrónica —incluido el presunto hackeo de infraestructura urbana— y fuentes humanas confirma, de verificarse plenamente, un nivel de penetración operativa significativo dentro del aparato iraní.
Expertos en seguridad consultados por medios internacionales sostienen que la neutralización simultánea de comunicaciones móviles en la zona habría buscado evitar alertas internas y retrasar cualquier intento de evacuación.
Hasta el momento no hubo confirmación independiente por parte de autoridades iraníes sobre los detalles técnicos del operativo. Teherán calificó los ataques iniciales como "acto de guerra" y prometió represalias. (ANSA).



