Medio Oriente: Lula decide estrategia ante el conflicto
Reunión con asesor Amorim, que ya condenó ataque de EEUU e Israel.
El diálogo ocurrió el lunes a última hora y, según informó este martes el canal GloboNews, se analizó la estrategia frente al conflicto iniciado el sábado tras la ofensiva ordenada por Donald Trump, presidente con quien se restablecieron relaciones en setiembre, después de tensiones.
Según fuentes consultadas por ese canal y otros medios, como Folha de Sao Paulo, el mandatario pretende adoptar un discurso crítico sobre la ofensiva estadounidense sin emplear expresiones severas, como sí sucedió en enero en ocasión de la operación estadounidense en Venezuela.
A pesar de este modo más recatado, Lula deberá expresarse contra las acciones contra Irán, país que integra el grupo BRICS, del cual Brasil es uno de los fundadores.
En todo caso, el gobierno brasileño ya se manifestó sobre la guerra este lunes, cuando Amorim cuestionó a Trump, sin citarlo, al decir que "nadie es juez del mundo. Matar a un líder que está en ejercicio es inaceptable. Debemos estar preparados para lo peor".
La afirmación del principal formulador de la política externa brasileña no deja dudas sobre la posición del gobierno, pero esta se puso de manifiesto sin necesidad de que el jefe de Estado se pronuncie.
De todos modos, no se puede descartar que Lula realice alguna declaración explosiva, si se tiene en cuenta que es proclive a hablar sobre temas internacionales en sus viajes a diversos estados del país, intervenciones que son cada vez más frecuentes de cara a las elecciones presidenciales de octubre.
La relación entre Lula y Trump es vista como parte de la agenda externa y también interna de Brasil. Esto es así porque el republicano tiene una conocida afinidad con el expresidente, Jair Bolsonaro, que estará representado en estos comicios por su hijo, Flavio.
De acuerdo con lo que trascendió de la conversación de ayer entre Lula y Amorim, se ponderó que es importante preservar el diálogo con Trump para, de ese modo, evitar o mitigar la injerencia de Washington en la votación de octubre. (ANSA).



