Medio Oriente: Misiles y drones, potencia de fuego iraní
Un arsenal temible, el de los ayatolás.

Gracias también a la ayuda prestada por Moscú, con misiles Iskander y sistemas avanzados de guerra electrónica que pueden dañar o perturbar sistemas militares a una distancia de 5.000 kilómetros.
Israel, por su parte, puede contar con el probado escudo Cúpula de Hierro, que ya ha tenido que hacer horas extras en los últimos 12 meses de guerra en Gaza. Además de la protección que le brindan sus aliados, especialmente Estados Unidos, gracias a sus bases en Oriente Próximo.
Se calcula que el 13 de abril, en el ataque directo contra Israel, Irán lanzó un total de cientos de proyectiles —según fuentes de defensa israelíes—, incluidos al menos 100-150 drones y 40-60 misiles.
Cruzando varias fuentes, el New York Times calculó 185 drones kamikaze, 110 misiles balísticos hipersónicos del tipo Kheibar (tierra-tierra) y 36 misiles de crucero del tipo Paveh 351: las armas más sofisticadas a las que se han enfrentado nunca las defensas de Israel.
Entre las piezas más preciadas del arsenal de Teherán están los Kheibar, misiles balísticos hipersónicos de largo alcance, con un alcance de hasta 2.000 kilómetros (Israel está a 1.000 kilómetros) y una enorme cabeza nuclear de 1.500 kg.
Y luego los Iskander rusos, misiles tácticos hipersónicos de corto alcance (500 kilómetros) diseñados para eludir los sistemas de defensa antiaérea del enemigo.
Aún más lejos pueden llegar los drones Shahed 136, que Teherán suministró a Moscú para la guerra de Ucrania: son capaces de alcanzar objetivos terrestres, eludiendo las defensas antiaéreas, en un radio de unos 2.500 kilómetros desde el lugar de lanzamiento.
En caso de un ataque coordinado con sus aliados chiitas, Irán dispone del arsenal de Hezbolá —aunque reducido por las incursiones de la última semana en Líbano contra sus infraestructuras—, incluidos misiles de corto, medio y largo alcance, así como drones y cohetes antitanque.
Desde Yemen, los hutíes han utilizado drones y misiles para atacar buques mercantes occidentales y, más recientemente, también a Israel.
El llamado eje de resistencia incluye también a varias milicias activas en Irak y Siria.
Para proteger a Israel está el probado escudo de defensa antiaérea multicapa, incluida la famosa Cúpula de Hierro, que ha interceptado miles de cohetes desde que entró en funcionamiento en 2011. Parte de este sistema de defensa antimisiles está diseñado para interceptar cohetes de corto alcance a una distancia de hasta 70 kilómetros.
En apoyo de las defensas físicas, está también el paraguas aéreo aliado, que ya entró en acción durante el ataque iraní del 13 de abril.
Muchos de los drones y misiles lanzados por la República Islámica contra el Estado judío fueron interceptados por aviones estadounidenses, británicos y franceses, que despegaron de bases como Chipre y portaaviones. Aliados árabes como Jordania también desempeñaron un papel clave. (ANSA).



