Medio Oriente: Moscú propone crear un "frente unido" contra la guerra
Los ataques iraníes contra países árabes son inaceptables, dijo Lavrov

La iniciativa pretende llevarse a cabo mediante la acción coordinada en el seno de la ONU con países "amigos", declaró hoy ministro de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov.
Mientras, el Kremlin aseguró que no tiene intención de brindar apoyo militar a Teherán, a pesar de las tradicionalmente buenas relaciones entre ambos países.
"En este caso, no hubo ninguna solicitud por parte de Irán.
Nuestra postura constante es bien conocida por todos; no hay cambios al respecto", dijo Dmitry Peskov, portavoz del presidente Vladimir Putin, al responder preguntas sobre la intención de Moscú de brindar asistencia a Irán, en particular con el suministro de armas.
"Alcemos la voz todos juntos para exigir el fin de todo esto", manifestó, por su parte, Lavrov en una conferencia de embajadores.
El primer paso, propuso, debería ser "una resolución concisa de una página del Consejo de Seguridad de la ONU", que Rusia está "dispuesta a preparar" con sus "amigos".
"Luego veremos cuál será la reacción", añadió el ministro de Asuntos Exteriores ruso, quien recordó los esfuerzos diplomáticos realizados en los últimos años para intentar "normalizar las relaciones entre Irán y los países árabes".
Estos esfuerzos fueron renovados con mayor vigor en los últimos días por el propio Putin, quien, tras el inicio de los ataques israelíes-estadounidenses y las represalias iraníes que involucran a países vecinos, telefoneó a los líderes de varios estados del Golfo Pérsico, empezando por Arabia Saudita.
Además, el Ministerio de Asuntos Exteriores emitió un comunicado en el que instó nuevamente a todas las partes implicadas en el conflicto actual a cesar de inmediato las hostilidades, incluidos los ataques inaceptables contra el territorio de los Estados árabes del Golfo Pérsico.
"Creemos", añade el comunicado, "que los ataques contra civiles y cualquier bien civil, tanto en Irán como en los países del Consejo de Cooperación del Golfo, son completamente inaceptables".
Rusia también expresó su profunda preocupación por la situación en el Líbano durante una reunión entre el viceministro de Asuntos Exteriores, Georgy Borisenko, y el embajador libanés en Moscú, Bashir Saleh Azzam.
Borisenko reiteró el firme apoyo de Moscú a la soberanía, la unidad y la integridad territorial de la República Libanesa y, una vez más, pidió un alto el fuego rápido, "y una respuesta política y diplomática".
Sin embargo, las desilusionadas palabras del portavoz del Kremlin chocan con las esperanzas de la diplomacia rusa.
"¨Somos capaces de detener esta guerra?", se preguntó Peskov en una entrevista televisiva.
"No, no lo somos. Solo quienes la iniciaron pueden detenerla, y eso es lo que deberían hacer, en nuestra opinión", completó. (ANSA).



