Medio Oriente: No a la guerra, no seremos cómplices, Sánchez
Tras amenazas de Trump, pide mismos valores en Ucrania, Gaza y Venezuela
Así se pronunció Sánchez en una declaración institucional en La Moncloa después de que ayer el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con "cortar todo el comercio con España" y con imponer un embargo comercial al país por su rechazo al ataque a Irán y a que Estados Unidos use las bases de Morón (Sevilla) y Rota (Cádiz).
Sánchez no respondió directamente a Trump, al que no nombró en su declaración sin preguntas de periodistas.
Ayer la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, sí le contestó directamente diciendo que "España no acepta chantajes ni lecciones de un país agresor".
La posición del gobierno de España, afirmó Sánchez, "se resume en cuatro palabras: no a la guerra".
Subrayó que "repudiamos el régimen de Irán y al mismo tiempo rechazamos este conflicto y pedimos una respuesta diplomática.
Esta posición no es ingenua, es coherente. No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que es contrario a nuestros valores e intereses simplemente por el miedo a las represalias de alguno".
Los gobiernos, dijo Sánchez, "estamos para aportar soluciones no para empeorar la vida de la gente. Es inaceptable que aquellos dirigentes que son incapaces de cumplir con ese cometido usen el humo de la guerra para ocultar su fracaso y llenar de paso los bolsillos de unos pocos, los de siempre, los únicos que ganan cuando el mundo deja de construir hospitales para construir misiles".
Dijo que "tenemos que exigir a EE. UU. y a Israel que paren antes de que sea demasiado tarde" porque "no se puede responder a una ilegalidad con otra porque así es como comienzan los grandes desastres de la humanidad".
Se refirió a la guerra contra Irak de hace 23 años "en teoría para eliminar las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein y llevar la democracia. Pero en realidad visto en perspectiva produjo el efecto contrario. Desencadenó la mayor oleada de inseguridad que ha sufrido nuestro continente desde la caída del muro de Berlín (...) Ese fue el regalo del trío de las Azores (George Bush, Tony Blair y José María Aznar): un mundo más inseguro y una vida peor".
Sánchez dijo que trabajará "con los aliados europeos en una respuesta coordinada que pueda ser eficaz" y llamó a actuar "con coherencia, defendiendo los mismos valores cuando hablamos de Ucrania, Gaza, Venezuela o Groenlandia". (ANSA).



