Medio Oriente: protestas sacuden a régimen iraní, algunos piden liberar a hijo de Sha
Pahlavi: "estoy listo". Se extienden en el país las protestas iniciadas en los "bazares"

Esto comenzó tras la muerte de la joven Mahsa Amini -arrestada por la policía bajo la acusación de no llevar correctamente el hijab-, lo que hizo que la gente saliera a las calles bajo el lema "Mujer, vida, libertad".
Sin embargo, las protestas de estos días fueron provocadas por la crisis económica y la inflación descontrolada.
En Teherán y sus alrededores, no faltaron los eslóganes a favor de Reza Pahlavi, hijo exiliado del último sha, quien se presenta en los medios estadounidenses diciendo estar listo "para liderar una transición hacia la democracia" y deseando un "cambio pacífico" a través de un referéndum.
La oposición iraní, sin embargo, es considerada muy diversa y fragmentada, y no está claro cuál es el apoyo real a Pahlavi.
En los últimos días, también se registraron protestas en las zonas occidentales de Irán, habitadas principalmente por minorías kurdas. Las manifestaciones comenzaron entre los comerciantes, los bazaristas, pero pronto se extendieron a los estudiantes y otras franjas de la población, expandiéndose a al menos 17 provincias de las 31, revela la BBC; incluyendo algunas donde tradicionalmente se cree que la República Islámica goza de cierto apoyo, como Qom, en el corazón de Irán, y Mashhad, en el noreste.
La policía iraní es acusada de llevar a cabo una dura represión e incluso de haber disparado contra los manifestantes.
Según el grupo de defensa de derechos humanos Hrana, al menos 35 personas perdieron la vida hasta ahora en las protestas: 29 manifestantes, cuatro niños y dos policías, según la ONG.
Mientras tanto, según la agencia filogubernamental Fars, otros dos agentes habrían sido asesinados hoy en enfrentamientos en Lordegan, en el suroeste del país. El presidente Massoud Pezeshkian parece preocupado por las protestas y ha declarado, a través de su vice, que las fuerzas de seguridad no deberían tomar "ninguna acción" contra quienes se manifiestan pacíficamente. Pero también ha calificado de "revolucionarios" a quienes "portan armas de fuego, cuchillos y machetes y atacan estaciones de policía y sitios militares".
Según diversos observadores, las protestas -que continúan sin descanso desde finales de diciembre- todavía no alcanzaron las dimensiones de las de 2022, pero llegan en un momento de particular debilidad del gobierno de Teherán en el ámbito internacional, y muchos manifestantes piden explícitamente que el ayatolá Ali Khamenei abandone el poder.
A las presiones internas se suman las estadounidenses, con el presidente, Donald Trump, amenazando recientemente a Teherán con intervenir en caso de violencia contra los manifestantes.
Según un "informe de inteligencia" citado por el Times, el líder supremo tendría "un plan de reserva para escapar del país" con su familia y una veintena de leales "en caso de que sus fuerzas de seguridad no logren reprimir las protestas o deserten".
Sin embargo, el régimen continúa mostrando su rostro brutal, y un hombre acusado de "espionaje para el Mossad" fue ejecutado. (ANSA).



