Medio Oriente: trump agradece a Meloni, quien, reitera: "No iremos a la guerra"
Saltan reglas de derecho internacional, pero ya con Kiev. Listo impuestos a especuladores

De manera sintética y directa, el presidente de Estados Unidos responde así a una llamada del Corriere della Sera. Lo hace en medio de los días difíciles de la crisis iraniana. Y aunque Italia -justamente a través de la presidenta del Consejo- reiteró el sábado y confirmó hoy que "No pretendemos entrar en guerra, no lo haremos".
Meloni justifica entonces la presencia italiana en los países del Golfo, atacados por Teherán, como una acción "solo con fines defensivos". Palabras que llegan por la tarde en una entrevista a fondo que la líder concede a Rete4 porque, subraya, "No estoy muda".
De hecho, establece la premisa: "Comparto las palabras del ministro de Defensa, (Guido) Crosetto", admitiendo que estamos en "un marco en el que se han descontrolado objetivamente las normas del derecho internacional". Pero no desde hoy con el ataque a Irán, aclara.
Para Meloni, los antecedentes son "numerosos", uno de los cuales es la invasión rusa a Kiev.
Sin embargo, sobre si comparte o condena la incursión de Estados Unidos e Israel contra Irán, no se pronuncia: "Justamente porque no estoy muda, diría ninguno de los dos". Y lo justifica así: "No tengo los elementos necesarios, como casi nadie en Europa, de hecho, nadie, para tomar una posición categórica desde este punto de vista".
Recuerda que, a excepción del primer ministro español, Pedro Sánchez, "Ninguno condenó la iniciativa, así como nadie está participando en el conflicto".
Meloni responde así, en efecto, a las oposiciones que, tras las declaraciones del presidente estadounidense, habían pedido una desmentida al gobierno.
Especialmente por esa disposición a "ayudar" que alimenta los sospechas de una próxima entrada en el conflicto, a partir del uso de bases estadounidenses.
"Los italianos tienen derecho a saber la verdad", había solicitado Peppe Provenzano, responsable de Asuntos Exteriores del Partido Demócrata (PD), calificando de "grave e inquietante" la declaración de Trump.
Pero por la tarde, el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, minimiza las críticas de la oposición, explicando que la declaración del magnate estadounidense era "más política".
Y asegura la completa transparencia del Ejecutivo sobre la crisis: "Todo lo que se está haciendo, se ha hecho y se hará se ha dicho en el Parlamento, así que no hay nada más que añadir".
Con tono sarcástico, Angelo Bonelli de Alianza Verde e Izquierda (AVS, por sus siglas en italiano) le da la razón, porque dice: "Hay poco que aclarar. Trump y Meloni no son solo amigos, son cómplices de una misma línea política".
Bonelli insiste en la responsabilidad del gobierno que "no ha pronunciado una palabra de condena ni se distancia de la política bélica de Trump. Esta es la política 'Maga'".
"Para Meloni, la posición italiana es 'boh'", ironiza el vicepresidente del M5S, Stefano Patuanelli.
Sobre el origen del conflicto, Meloni se alinea con la versión ya expuesta por Tajani en el Parlamento: "Es consecuencia del hecho de que no se ha logrado cerrar un acuerdo sobre el programa nuclear iraniano" y subraya "el riesgo de un nivel de enriquecimiento de uranio, que es mucho más alto de lo que se necesita para usos civiles".
No oculta que Italia podría verse involucrada por las consecuencias de la guerra "en términos de seguridad interna y en el plano económico". Por lo tanto, confirma el compromiso de combatir la especulación. También está dispuesta a "aumentar los impuestos a las empresas" que intenten trasladar los costos de la guerra a las facturas, afectando a los consumidores. (ANSA).



