Medio Oriente: UE descarta caos energético, temor por precios de gas y petróleo
Desde Roma, afirman que Italia puede resistir los efectos mejor que otros países de la UE

De hecho, la prolongada guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, con la suspensión de las plantas de GNL en Qatar y el cierre del estrecho de Ormuz, "podría tener consecuencias para los mercados europeos", advirtieron la Comisión y los Estados miembros reunidos en los dos grupos de coordinación sobre gas y petróleo.
El año pasado, la UE importó el 8% de su GNL de Qatar (unos 11 mil millones de metros cúbicos), mientras que Ormuz representa el 9% del suministro de petróleo crudo de la Unión y el 40% de sus productos refinados.
Mientras, las reservas de gas están al 30% de su capacidad, y el 70% del suministro de gas natural licuado de la UE proviene de Estados Unidos y Noruega.
Por lo tanto, Bruselas no teme recortes drásticos del suministro, como ocurrió tras la invasión rusa de Ucrania.
Sin embargo, lo más preocupante es el aumento repentino de los precios de la energía, que podría volver a hundir al continente en una crisis de facturas similar a la vivida después de febrero de 2022.
Si bien los mercados del petróleo reaccionaron con relativa calma, las tensiones fueron más marcadas en el gas: el precio de referencia europeo en el TTF volvió a máximos, cerrando ayer por encima de los 50 euros por megavatio hora.
Bruselas no tiene intención de implementar medidas de emergencia coordinadas entre los Veintisiete países.
Sin embargo, la alerta sigue siendo alta, hasta el punto de que el Grupo de Trabajo sobre Energía de la UE se reunirá el jueves para supervisar las tendencias de precios y suministro, en un debate entre representantes de alto nivel del poder ejecutivo y los Veintisiete, entre los que también estará la Agencia Internacional de la Energía.
Además, con la nueva crisis en Medio Oriente, la alarma económica podría extenderse más allá del ámbito energético.
"La pandemia, el aumento de las disputas comerciales, el renovado proteccionismo y el aumento de las tensiones geopolíticas añadieron incertidumbre al entorno económico mundial. En algunas regiones, la guerra ya no es una amenaza lejana, sino una trágica realidad, con un costo humano primordial y consecuencias económicas potencialmente de gran alcance¯, advirtió el gobernador del Banco de Italia, Fabio Panetta.
Desde Roma se hizo un llamamiento a la prudencia, pues el ministro de Medio Ambiente y Seguridad Energética, Gilberto Pichetto Fratin, aseguró que "Italia puede resistir los efectos incluso mejor que otros países de la UE".
Y eso porque, según dijo, se dispone "de grandes reservas de gas y nuestro suministro inmediato desde el Golfo Pérsico es muy bajo".
No obstante, persiste la preocupación por el costo de la electricidad, que, como subrayó el ministro de Empresa y Made in Italy, Adolfo Urso, se ve "directamente afectado por la evolución de los precios del gas".
Italia, comentó, ha trabajado "con determinación para diversificar sus fuentes, convirtiéndose en un centro de tránsito de gas natural" con un almacenamiento "superior al 50%, el nivel más alto de la UE".
Para Urso, asimismo, es positivo que el tema energético esté sobre la mesa de los líderes de la UE en la cumbre de los próximos 19 y 20 de marzo, donde Roma impulsará una "revisión sustancial del mecanismo del Sistema Europeo de Intercambio de Emisiones (ETS)", considerado un factor que impacta significativamente los costos para las empresas.
Tanto es así que solicitó una "suspensión", que actualmente parece difícil de lograr en Bruselas, a la espera de una reforma más exhaustiva del mecanismo, prevista ya para julio.
Las opciones sobre la mesa para reducir el impacto de los precios del gas en las facturas y los costos industriales centrarán el debate político sobre los precios de la energía el viernes, que la presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, realizará celebrará antes de la reunión con los líderes de la Cumbre de la UE en marzo.
En Bruselas, no se descarta la posibilidad de revisar la reforma del mercado eléctrico, iniciada hace apenas dos años.
(ANSA).



