Mercados apuestan por pronto fin a la guerra con Irán, pese a amenazas de ambas partes
Por Parisa Hafezi y Alexander Cornwell
DUBÁI/TEL AVIV, 10 mar (Reuters)
La Guardia Revolucionaria de Irán dijo el martes que no permitirá en Oriente Medio los ataques de Estados Unidos e Israel, lo que el presidente Donald Trump advirtió a Irán si bloquea las exportaciones.
Pese a la retórica desafiante de ambas partes, los inversores apostaban con fuerza el martes por que Trump parará pronto su guerra, antes de que la disrupción sin precedentes que ha causado en el suministro energético provoque una crisis económica mundial.
Después de que Trump afirmó en la víspera que la guerra va por delante de lo previsto, se revirtió la mayor parte del histórico alza de los precios del crudo. Asimismo, las acciones asiáticas y europeas se recuperaban tras los declives previos.
Sobre el terreno, no había señales de tregua. Los residentes de Teherán contactados por Reuters describieron el intenso bombardeo estadounidense-israelí de la capital durante la noche como el más feroz de toda la guerra hasta el momento.
"Fue como el infierno. Bombardearon por todas partes, cada rincón de Teherán", dijo un residente por teléfono, hablando bajo condición de anonimato por razones de seguridad. "Mis hijos ahora tienen miedo de dormir. No tenemos adónde ir".
Una fuente conocedora de los planes bélicos israelíes dijo a Reuters que su ejército está actuando bajo la hipótesis de que Trump podría ordenar el fin de la guerra en cualquier momento, y estaba aprovechando la oportunidad para infligir el mayor daño posible antes de que se cierre la ventana para nuevos ataques.
MERCADOS SE TRANQUILIZAN
Irán se ha negado a ceder a la exigencia de Trump de permitir que Washington elija a sus nuevos líderes, y nombró al radical Mojtaba Jamenei como su nuevo líder supremo en sustitución de su padre, que murió el primer día de la guerra.
Sin embargo, Trump celebró el lunes una rueda de prensa en la que pareció tranquilizar a los mercados asegurando que detendría la guerra antes de provocar un colapso económico como el que siguió a la crisis petrolera de Oriente Medio de los años 70.
Según afirmó, Estados Unidos ya había infligido graves daños y predijo que el conflicto terminaría antes de las cuatro semanas que había fijado inicialmente. No definió cómo sería la victoria, pero se abstuvo de repetir declaraciones de días anteriores en las que dijo que Irán debe aceptar una "rendición incondicional" y dejarle elegir a su líder.
UNA DISRUPCIÓN SIN PRECEDENTES
La guerra ha detenido de forma efectiva los envíos a través del estrecho de Ormuz, por donde normalmente pasa una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado mundial a lo largo de la costa de Irán. A medida que el bloqueo persiste, los productores se han quedado sin almacenamiento y han dejado de bombear.
Después de que Irán eligió a su nuevo líder, los precios del crudo se acercaron brevemente a los US$120 el barril el lunes, lo que habría supuesto su mayor alza diaria de la historia. No obstante, a las 1030 GMT del martes, el Brent rondaba los US$92, lo que sugiere que los operadores esperan ahora que la perturbación termine pronto.
Trump señaló que el poderío militar de Estados Unidos es suficiente para mantener el flujo de petróleo. Si Irán bloquea el tránsito por el estrecho, "les golpearemos tan fuerte que ni ellos ni nadie que les ayude podrá recuperar jamás esa zona del mundo", comentó.
Un portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán rechazó las declaraciones de Trump y afirmó que Teherán no permitirá que "ni un litro" de petróleo de Oriente Medio llegue a Estados Unidos o a sus aliados mientras continúen los ataques. "Somos nosotros quienes determinaremos el fin de la guerra", señaló.
En una publicación posterior en la plataforma Truth Social, Trump afirmó: "Si Irán hace algo que detenga el flujo de petróleo en el estrecho de Ormuz, Estados Unidos le golpeará VEINTE VECES MÁS FUERTE de lo que le ha golpeado hasta ahora".
FUTURO LIDERAZGO DE IRÁN
Un rápido final de la guerra para que se reanude el flujo petrolero podría impedir el derrocamiento de los líderes iraníes, que el lunes celebraron manifestaciones a gran escala en apoyo del nuevo líder supremo.
Algunos iraníes celebraron de forma abierta la muerte del anciano Jamenei, semanas después de que sus fuerzas de seguridad mataron a miles de personas para sofocar las protestas contra el Gobierno en los peores disturbios internos de Irán desde la época de la revolución de 1979.
Desde entonces, ha habido pocos indicios de actividad antigubernamental, en medio de la preocupación de que no sea seguro protestar mientras Irán está siendo atacado.
Pese a las repetidas exigencias maximalistas de Trump de tener voz y voto en quién gobierna Irán, la mayoría de los funcionarios estadounidenses ha dicho que el objetivo de la guerra es destruir la capacidad misilística y el programa nuclear de Irán. Israel ha proclamado de forma abierta su deseo de ver derrocados a los gobernantes clericales.
"Nuestra aspiración es que el pueblo iraní se libere del yugo de la tiranía", declaró el martes el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en un comunicado.
Según el embajador de Irán ante la ONU, al menos 1332 civiles iraníes han muerto y miles han resultado heridos desde que comenzaron los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
Decenas de personas también han muerto en los ataques israelíes contra el Líbano para erradicar al grupo Hezbolá, respaldado por Irán, que disparó contra Israel en solidaridad con Teherán.
Los ataques iraníes en represalia contra Israel han causado la muerte de 11 personas. Irán ha lanzado misiles y drones contra los estados árabes del golfo Pérsico, que han alcanzado bases militares y misiones diplomáticas estadounidenses, pero también han impactado en hoteles, cerrado aeropuertos y dañado infraestructuras petroleras.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, declaró a la PBS que es poco probable que Teherán reanude las negociaciones con Estados Unidos, "porque tenemos una experiencia muy amarga de hablar con los estadounidenses" después de que Washington rompió dos veces las conversaciones para lanzar ataques.
(Reporte de las redacciones de Reuters; escrito por Lincoln Feast y Peter Graff; editado en español por Paula Villalba y Carlos Serrano)



