Mercosur: protesta del agro también en Milán
Algunos agricultores marginales en cólera, pero para muchos es un acuerdo histórico

por Arabella Marconi (ANSA) - ROMA 9 ENE - Tras España, Francia y Bélgica, las protestas de tractores contra el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el bloque sudamericano del Mercosur se han extendido a Italia.
Esta mañana, en Milán, decenas de vehículos agrícolas, con banderas tricolores, llegaron a la Piazza Duca d'Aosta, frente al Consejo Regional de Lombardía, descargando fardos de heno y haciendo sonar sus bocinas. La manifestación fue convocada por Coapi y Riscatto Agricolo Lombardia -las cámaras del sector- contra la firma del tratado, que, según afirman, "fomenta la especulación y castiga a los agricultores y ciudadanos europeos y sudamericanos".
Y justo esta mañana, mientras el tráfico en algunas capitales europeas estaba paralizado por los tractores, la primera luz verde para la firma del tratado provino de la mayoría de los países de la UE.
El ministro de Agricultura de Italia, Francesco Lollobrigida, lo calificó de "logro histórico": Italia ha logrado "una reducción del umbral del mecanismo de salvaguardia del 8% al 5% y un fortalecimiento del sistema de control de las mercancías que entran en la Unión Europea", así como un fondo de 6300 millones de euros para mitigar posibles perturbaciones del mercado, junto con la eliminación de aranceles y el aumento del coste de los fertilizantes.
Sin embargo, la percepción en el sector agrícola es diversa. Para el vino, la leche y el queso, la carne de cerdo, y aún más para los productos italianos con DOP e IGP, "el acuerdo UE-Mercosur representa un acuerdo capaz de abrir nuevas e importantes oportunidades comerciales", según UIV, Federvini y Assolatte, ya que el sector del vino y las bebidas espirituosas se beneficiará de una reducción de aranceles de hasta el 35% en virtud del acuerdo, y el sector del queso se beneficiará de una reducción progresiva de las barreras arancelarias.
Según Confindustria -la entidad que aglutina a las industrias italianas-, este acuerdo aporta importantes beneficios a Italia. "Se está creando la zona de libre comercio más grande del mundo, con más de 700 millones de consumidores, y las oportunidades para las empresas son enormes", señala Assica, la Asociación Italiana de Fabricantes de Carne y Embutidos.
Esta exportación adicional, según Federalimentare -empresas de la alimentación-, "podría representar hasta 400 millones de euros anuales para la industria alimentaria italiana". Sin embargo, otras cadenas de suministro, como la carne, los huevos, el arroz y el azúcar, generan serias preocupaciones.
Asociaciones representativas de empresas que operan en estos sectores, como Coldiretti Confagricoltura, Cia., Copagri y Confcooperative Fedagripesca, han expresado serias preocupaciones, en particular con respecto al principio de reciprocidad y el objetivo de un mayor control.
Destacan que quienes deseen exportar a Europa deben cumplir con los mismos estándares de producción, ambientales y sanitarios que se exigen a las empresas agrícolas italianas.
Finalmente, los sindicatos Flai-Cgil y UILA-UIL también han intervenido. Para ellos, el acuerdo no reconoce el principio de reciprocidad social y no contribuye a mejorar las condiciones laborales en los países del Mercosur. (ANSA).



