Mercosur: se firma el acuerdo UE-Mercosur, un mensaje de multilateralismo
Ursula von der Leyen, anti-aranceles — Javier Milei agradece a Giorgia Meloni

La aprobación final requerirá una votación en el Parlamento Europeo, donde persisten importantes incertidumbres, y el proceso de ratificación podría tardar meses.
Muchos agricultores ya están en pie de guerra, anunciando nuevos bloqueos con sus tractores en media Europa. Dicho esto, no es retórico manifestar que este es un día histórico en las relaciones económicas, sino también políticas, entre América Latina y el Viejo Continente.
Un acuerdo, en el eje Bruselas-Brasilia-Buenos Aires, que ha adquirido una relevancia geopolítica explícita, desafiando claramente las decisiones proteccionistas de Donald Trump de los últimos meses.
El presidente argentino, Javier Milei, el ultraliberal, agradeció a la primera ministra Georgia Meloni, a quien atribuyó el éxito del acuerdo "gracias a su compromiso". A continuación, rindió homenaje a Trump por la captura de Nicolás Maduro en Caracas. Pero sus elogios al inquilino de la Casa Blanca parecieron ser en gran medida aislados. En la ceremonia celebrada en Asunción, en el anfiteatro del Banco Central del Paraguay, el tono hacia el magnate no siempre fue benévolo.
Ursula von der Leyen eligió palabras muy claras para describir el valor moral del acuerdo, a la vez que presionaba firmemente al presidente estadounidense, incluso sin mencionarlo: "este acuerdo", comenzó la presidenta de la Comisión Europea, "envía una señal contundente al mundo. Refleja una decisión clara y deliberada. Preferimos el comercio justo a los aranceles. Ahora el mundo debe escucharnos. Estamos creando la mayor zona de libre comercio del mundo, un mercado que representa casi el 20% del PIB mundial, con oportunidades incalculables para nuestros 700 millones de ciudadanos".
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, también hizo hincapié en este punto. "Mientras hay quienes construyen barreras, nosotros construimos puentes. Hoy", insistió el ex primer ministro portugués, "enviamos un mensaje sobre la esencia del libre comercio, el multilateralismo y el derecho internacional como base de las relaciones entre regiones, más que como arma geopolítica. No queremos crear esferas de influencia, sino zonas de prosperidad compartida. No queremos dominar ni imponer, sino fortalecer los vínculos entre los ciudadanos y nuestras empresas".
Pero Von der Leyen fue más allá, dejando claro que la Unión no está preparada para ser una fuerza económica secundaria, abrumada por los gigantes de Estados Unidos y China.
Junto a su anfitrión, el presidente paraguayo Santiago Peña, la líder europea hizo alarde de su fuerza: "Estamos creando una plataforma para trabajar en una variedad de temas globales, desde la protección de nuestro preciado entorno natural hasta la reforma de las instituciones globales. Uniremos fuerzas como nunca antes, porque creemos", enfatizó entre aplausos. Y sostuvo: "esta es la mejor manera de garantizar la prosperidad de nuestros pueblos y nuestros países. Y cuando nuestras dos regiones hablen con una sola voz sobre temas globales, el mundo escuchará".
Un dato interesante sobre la ceremonia: en vísperas de la firma, todos los observadores esperaban que los líderes de las dos organizaciones supranacionales firmaran físicamente el acuerdo. Sin embargo, ni Ursula von der Leyen ni el actual presidente del Mercosur, Peña Nieto, hicieron nada.
El comisario de Comercio Maros Sefcovic y sus homólogos de los cuatro países sudamericanos firmaron los distintos textos. Al ser preguntada, la Comisión restó importancia al incidente, señalando que el protocolo aparentemente requería la firma de los negociadores, no de los líderes. (ANSA).



