México: Acuerdo con EEUU sobre agua enciende alarmas
Temen que pueda provocar escasez en campos agrícolas de frontera

Los campesinos de la zona, sobre todo de Tamaulipas, limítrofe con Texas, temen que pueda causar escasez y reducir los flujos para sus campos de cultivo.
El gobierno estadounidense anunció el pasado 3 de febrero que se llegó a un acuerdo para que el gobierno de México entregue al estado de Texas un volumen mínimo anual de 431,5 millones de metros cúbicos de agua del Río Bravo (limítrofe entre ambos países) durante el próximo lustro.
En un comunicado conjunto, la Cancillería, el ministerio del Medio Ambiente y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) indicaron que esta cifra fue establecida "de acuerdo a las condiciones hidrológicas de la cuenca y a los mecanismos previstos en el Tratado bilateral de Límites y Aguas de 1944.
El acuerdo, alcanzado después de los airados reclamos del presidente Donald Trump hace unas semanas, se adoptó "con pleno respeto a la soberanía de ambos países, asegurando en todo momento el derecho humano al agua y a la alimentación para las comunidades en nuestro país", señaló el comunicado.
El Tratado suscrito en 1944 regula el uso compartido de las cuencas de los ríos Bravo (llamado Grande, del lado estadounidense), Colorado y Tijuana y obliga a México a entregar un promedio anual de 431,7 millones de metros cúbicos de agua a su vecino, desde tributarios del Bravo en ciclos de cinco años y recibir 1.850 millones del Colorado. El líder de los productores agrícolas de Tamaulipas, Edgardo Melhem, afirmó que es injusto que el gobierno mexicano se haya comprometido a entregar agua de la cuenca del Río Bravo, frontera natural con Texas, precisamente "cuando se encuentra golpeada por una fuerte sequía".
"Están pagando con agua que no tenemos y también se trata de una deuda" que no se puede cubrir porque no hay recursos suficientes, afirmó el ex diputado local, quien dijo que en la represa Falcón, ubicada entre Tamaulipas y Texas, "no hay agua para pagar" y "se la van a tener que quitar" al embalse El Cuchillo, ubicado en el estado de Nuevo León, dijo Melhem.
El dirigente indicó que "a la catástrofe agrícola" que ya se siente en la región "se suma una crisis de agua para el consumo humano".
Curiosamente, en Nuevo León no se generó la misma incertidumbre, quizá porque actualmente no registra niveles críticos en sus represas como en el caso de Tamaulipas ante las fuertes lluvias que cayeron durante el 2025.
"Nuevo León no tiene problema. En todo caso, es Tamaulipas" la que afronta un reto y "estamos trabajando" para resolverlo, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum, al advertir que "no se ha puesto en riesgo a nadie" con el nuevo acuerdo con Estados Unidos.
Más de 50% de la población de Tamaulipas vive en ciudades fronterizas como Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, que concentran la actividad industrial del Estado pero también la agrícola, pues el estado exporta al país vecino productos como tomate, limón, cebolla amarilla, sábila (aloe vera), sorgo y pimientos, así como ganado bovino, hojas de maíz y nopal (cactus). (ANSA).



