México: Alarma por largo período de emergencia ambiental
Zona metropolitana contabilizó casi una semana de aire sucio

Aunque desde anoche se suspendieron las medidas, instauradas desde el viernes pasado, con excepción del domingo, debido a la concentración de ozono por arriba de los límites aceptados a nivel mundial en zonas como la noroeste, detonada por los vientos débiles y el intenso calor, en una cuenca rodeada de montañas, a 2.200 metros de altura.
El cielo despejado, alta radiación solar y temperaturas máximas de 25 a 28 grados Celsius fueron la "tormenta perfecta" para generar niveles peligrosos de contaminantes, lo que obligó al gobierno a retirar 1,7 de los 6,4 millones de vehículos que circulan por la urbe y su conflictiva periferia, casi la cuarta parte.
Sin embargo, las medidas incluidas en la Fase 1 del Plan de Contingencia Ambiental adoptadas por autoridades de la Ciudad de México y ciudades vecinas fueron a todas luces insuficientes para despejar los tóxicos del aire, según los especialistas.
Entre otras restricciones, se aconsejó a la población evitar actividades al aire libre entre las 13:00 y las 19:00 horas, proteger a personas vulnerables como niños, ancianos y embarazadas o personas con problemas respiratorios y evitar fumar en espacios cerrados.
Se trata de la tercera emergencia ambiental adoptada en la metrópoli en este año y la segunda consecutiva en una semana, que solo se suspendió el domingo pasado.
La Comisión Ambiental de la Megalópolis (Came) señaló que entre los factores que motivaron estas acciones de apremio figuran "la falta de vientos y la temperatura de hasta 28 grados centígrados", algo más típico de las estaciones de primavera y verano que de fines del invierno en el denominado Valle de México.
La metrópoli mexicana figura en la lista de las cinco urbes que constantemente aparece en las listas negras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) junto con Nueva Delhi (India), Lahore (Pakistán), Dacca (Bangladésh) y Pekín (China).
Los expertos afirman que los habitantes de la Ciudad de México y su área adyacente disponen de un 20% menos de oxígeno, lo que se agrava con la contaminación.
La Secretaría de Medio Ambiente de la ciudad estima que en 2024 los capitalinos disfrutaron de solo 54 días con aire limpio y cielos despejados, pues 85% del tiempo vivió "bajo cielos grises con niveles preocupantes de ozono y partículas" suspendidas.
José Alberto Lara, director del Centro Transdisciplinar Universitario para la Sustentabilidad de la Universidad Iberoamericana, señaló que la contaminación ha empeorado por el crecimiento urbano y la reducción de vegetación, intensificando el llamado efecto "isla de calor".
"Mientras la ciudad continúe expandiéndose sin planeación ambiental y se mantenga la pérdida de cobertura vegetal, las condiciones para nuevas contingencias seguirán presentes" por lo que es preciso "revertir esa tendencia" restaurando los ecosistemas, afirmó.
A su juicio, el retiro de autos de la circulación en sus primeros años mostró resultados alentadores, pero ya muestra "signos de desgaste" por lo que es necesario dejar de castigar solo a los automovilistas y elevar los estándares de fabricación de los autos para producir motores menos contaminantes". (ANSA).



