México: baja el desempleo, pero hay más informalidad
En tanto, el Gobierno presume el nivel de ocupación más alto del mundo

Por Marcos Romero México es un país cruzado por contradicciones, sobre todo sociales y económicas, como lo demuestra que el desempleo sea el comparable al de países ricos, aunque con los más altos niveles de informalidad que precarizan los puestos laborales.
La presidenta Claudia Sheinbaum presumió a fines de diciembre las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) según las cuales hay sólo 1,6 millones de mexicanos sin trabajo, en un país con 126 millones de habitantes, algo que lo coloca como el país con mayor empleo en el mundo solo por debajo de Japón.
"Cerramos este 2025 como el segundo con menos desocupación en el mundo. La transformación da resultados", afirmó la jefa de Estado en un mensaje a través de las redes sociales, en el cual indicó que México registró hasta noviembre un desempleo de 2,7%, contra 2,6 de Japón, 3,8 de Alemania, 4% de Países Bajos y 4,6 de Estados Unidos.
Aunque desde hace mucho algunos expertos explican que quizá las bajas tasas de desempleo en México se explican porque están disfrazadas por la forma en que se mide, este logro de todos modos se opaca con los altos niveles de informalidad y de precarización laboral.
Según el Inegi, los integrantes de la llamada "economía sumergida" representan 54,8% de la fuerza laboral y representan un aumento de 0,2% en noviembre pasado respecto al mismo mes de 2024.
La misma fuente indica que hay 32,8 millones de personas que laboran "en negro", es decir, en condiciones precarias, sin seguridad social, especialmente servicios médicos, aguinaldo, vacaciones, garantías de permanencia y otros beneficios.
Asimismo, la economía informal representa 25,4% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que representa un aumento de 3,2% entre 2020 y 2024, según las mediciones oficiales.
El gobierno presume también que la clase media aumentó más de 12% entre 2018 y 2024, lo que colocó a México y Brasil como las naciones con más progreso en ese sector de la población, citando cifras recientes del Banco Mundial.
Hace un mes, las autoridades dieron también cuenta de una caída de los niveles de pobreza en México, donde entre 2018 y 2024 se redujo la cifra de personas en esa condición de 51,9 a 38,5 millones, es decir, 13,4 millones menos, según el Inegi.
Algunos factores clave que contribuyeron a esa caída fueron el aumento constante al salario mínimo, el incremento de las remesas familiares, que han venido cayendo en los últimos meses por efecto de las políticas anti migratorias del presidente estadounidense Donald Trump y los programas sociales, en especial las pensiones no contributivas.
Sin embargo, subyacen como "puntos negros" en este panorama complejo la falta de acceso a la salud, la carencia de medicinas en los hospitales públicos que golpean sobre todo a las personas más pobres y la precarización laboral.
La organización civil Acción Ciudadana Frente a la Pobreza considera que "aunque los datos recientes de la medición de la pobreza en México" indican que hubo una reducción, en 2024 se registró "un aumento en algunas carencias sociales del 26% al 32% de la población" que crea un "círculo vicioso de pobreza".
"Las personas con carencias sociales ahora son más que antes" y se estima que ascienden a 42 millones, dijo Rogelio Gómez, presidente del colectivo. (ANSA).



