México: China gana la batalla por el acero
Ascenso de exportaciones siderúrgicas de ese país a la región

El organismo advirtió en un informe difundido en México que la región "responde con lentitud y poca variedad de instrumentos" frente al rápido crecimiento de las ventas de China, "subsidiadas y con exceso de capacidad, perdiendo participación en su propio mercado".
Según el estudio, elaborado por Germano Mendes de Paula, entre 2010 y 2023, más de la mitad del incremento en la demanda de acero en Latinoamérica fue atendida por China.
Mientras Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea han colocado un escudo para afrontar el avance chino con una "combinación ágil de medidas antidumping, compensatorias, salvaguardias, aranceles y normas anti-elusión", América Latina ha reaccionado en forma "insuficiente", expuso.
De este modo, el informe hizo notar que 93% por ciento de las medidas de defensa comercial en la región se dieron en el ámbito de empresas contra empresas, principalmente a través de 77 investigaciones antidumping concentradas en México y Brasil.
Asimismo, debido al burocratismo y a la ineficiencia, las investigaciones por antidumping son más lentas, pues suelen durar 462 días en promedio, mientras a nivel mundial es de sólo 398 días, a lo cual se añaden las fases preliminares del proceso que demoran un 27% más que en las naciones ricas.
En América Latina, para colmo, suelen usarse poco otros instrumentos, como los derechos compensatorios, para contrarrestar subsidios y las salvaguardias contra importaciones masivas, según el informe.
Los líderes en producción de acero en la región son principalmente el coloso ítalo-argentino Ternium, el gigante indio ArcelorMittal, la empresa líder a nivel mundial del sector, y empresa locales como Gerdau, DeAcero y AHMSA.
México y Brasil producen el mayor volumen, destacando Ternium como el mayor productor de acero terminado en la región, con 14,2 millones de toneladas anuales.
El acero chino ha impuesto un dominio indiscutible en América Latina con un aumento del 233% en sus exportaciones en 15 años (2010-2024), saturando el mercado con precios bajos que amenazan la producción local, según los especialistas.
No solo en México y Brasil, sino también en Chile, se han registrado cierres de plantas y pérdidas de empleo por la embestida china.
La creciente importación de acero chino en Latinoamérica presiona los mercados y las industrias locales, que no pueden, a juicio de expertos, competir en un "campo de juego desigual debido a los subsidios gubernamentales y a los precios artificiales".
Esto ha frenado el crecimiento del sector justo cuando la región hace frente a una mayor demanda de insumos para la construcción y para la producción de automóviles, por lo que México impuso hace poco aranceles de hasta 500% a productos chinos, sobre todo de acero.
Ezequiel Tavernelli, presidente de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), considera que el problema radica en que se está frente a "un monstruo que compite en otras reglas" y que tiene "un enmarañado sistema de subsidios".
(ANSA).



