México: disputa territorial tras masacre partido de fútbol
Atribuyen la muerte de 11 personas a guerra entre dos cárteles

Las dos organizaciones criminales mantienen un enfrentamiento sin tregua desde hace tiempo en la lucha por el control de la estratégica zona del Bajío, que forma parte de un corredor para el contrabando de drogas sintéticas y combustible ilegal en el centro del país, pero parece escalar como lo demostró el ataque que dejó 11 muertos y 10 heridos.
Mientras se desarrollaba el partido de fútbol entre dos equipos locales, varias furgonetas arribaron sorpresivamente a la zona e inclusive penetraron en la cancha y, sin aviso previo, hombres armados aparentemente del CSRL, provistos con metralletas y rifles automáticos, dispararon contra jugadores y asistentes.
En unos instantes se hicieron más de 100 disparos que dejaron un escenario escalofriante con los cuerpos ensangrentados yaciendo en el suelo en medio de un ambiente de caos, que incluyó gente corriendo para ponerse a salvo y los alaridos de horror y gritos de auxilio de las personas que presenciaron la agresión y resultaron ilesas.
El caso puso en evidencia que las cifras oficiales del gobierno local de Guanajuato presumiendo una caída de los homicidios del 62% el año pasado, aunque otras fuentes hablan de apenas el 20%, no son una medida justa sobre la prevalencia del ambiente violento que mantiene a muchos habitantes en estado de alarma y miedo constante.
Salamanca destaca por ser una de las ciudades más violentas con una tasa de 126 asesinatos por cada 100.000 habitantes, muy por debajo de los 17,5 por cada 100.000 habitantes del promedio nacional, según cifras oficiales, aunque Guanajuato sigue siendo el estado líder en homicidios intencionales en todo el país.
El especialista en temas criminales David Saucedo, citado por el sitio digital Animal Político, estimó que la matanza reciente responde a "una combinación de factores criminales y económicos que han convertido al municipio" en una "zona caliente".
"En Salamanca hay un conflicto abierto" entre el CSRL y el CJNG y desde hace dos o tres meses se ha registrado un repunte de la violencia y de enfrentamientos" entre ambos que incluye "bombas, secuestros y ahora esta masacre", indicó Saucedo.
En la zona hay un intenso tráfico de combustible robado de la refinería del ente gubernamental Petróleos Mexicanos (Pemex) pero también hay un fuerte consumo de drogas, especialmente metanfetaminas, lo que alienta la actividad criminal.
Esta circunstancia es favorecida por el hecho de que por Salamanca atraviesa la estratégica ruta 45D que conecta a la ciudad con las vecinas Irapuato y Celaya.
Para Saucedo, este asesinato múltiple está destinado a "calentar la plaza", es decir, como se denomina en la jerga criminal a realizar acciones fuera la normalidad para atraer la atención de la fuerza pública y así estorbar las actividades de una banda rival, pero también se puede clasificar en la categoría de "narcoterrorismo".
El Cártel de Santa Rosa busca "recuperar territorios dominados" por el Cártel Jalisco mediante acciones de alto impacto" pero al hacerlo incurre en una "expresión extrema de control territorial: un ataque público, en un espacio comunitario, destinado a sembrar miedo", estimó. (ANSA).



