México: Sheinbaum genera división al reactivar fracking
Resurge debate sobre impacto ambiental de esta práctica

Los expertos y activistas volvieron a elevar la voz para denunciar los riesgos de que este método para sacar crudo a presión mediante la inyección de grandes cantidades de agua impacte el entorno y genere daños irreversibles en los ecosistemas.
El proyecto gubernamental en materia de energía presentado a Sheinbaum por funcionarios del Ministerio de Energía y de la petrolera estatal Pemex establece que el objetivo de recuperar el fracking "responde a la necesidad de rebajar la dependencia de las importaciones de gas estadounidense, el principal proveedor de México".
El plan presentado a la mandataria indica que Pemex, la petrolera estatal, ya ha identificado grandes reservas de gas y aceite en yacimientos de Coahuila, Tamaulipas y Veracruz, cuya extracción contribuiría a la meta sexenal de producir 1,8 millones de barriles diarios de hidrocarburos.
Desde la llegada al poder del expresidente Andrés Manuel López Obrador, el mentor político de Sheinbaum, ambos del gobernante Movimiento de Regeneración Nacional (Morena, centroizquierda), en 2018, se anunció su eliminación, aunque en la práctica solo se redujo sustancialmente y nunca fue prohibida en la Carta Magna.
El uso de esta técnica controvertida para la extracción de hidrocarburos forma parte de la estrategia de la mandataria para reducir la dependencia del gas natural importado, principalmente de Estados Unidos.
Sin nombrarlo como tal, la nueva política prevé la puesta en marcha de proyectos de exploración y extracción en yacimientos no convencionales con "técnicas de fracturamiento hidráulico" que en la práctica no pueden etiquetarse más que como "fracking".
De inmediato surgieron cuestionamientos de legisladores y exponentes de la izquierda que rechazaron la medida bajo el argumento de que dañará "regiones vulnerables con escasez de agua y ecosistemas frágiles".
La Alianza Mexicana contra el Fracking denunció "la falta de transparencia en el presupuesto 2026, donde se habrían destinado miles de millones de pesos a proyectos de exploración que implican fractura hidráulica, sin desglosar claramente el destino de esos recursos ni los impactos ambientales".
Sin embargo, el Partido Verde Ecologista, que suele sumarse a Morena en la mayoría de sus iniciativas en el Congreso, respaldó este cambio de enfoque, al indicar que traerá consigo "beneficios económicos" y constituye un elemento indispensable para "asegurar la soberanía energética".
Aunque el proyecto de reactivar el fracking no requiere de reformas legislativas, sino solo algunos cambios regulatorios en materia ambiental o fiscal para poder autorizar inversiones privadas, algunos exponentes del oficialismo anticiparon que no simpatizan con esta propuesta.
"Me manifiesto totalmente en contra de esa técnica. Es no es negociable" de acuerdo a "mi criterio ético, político y moral", dijo la diputada de Morena, Xóchitl Zagal, que participó en la redacción de una iniciativa contra el fracking en tiempos de López Obrador. (ANSA).



