México: venta de carne argentina a EEUU, un reto para productores
Acuerdo de exportaciones podría desplazar a productores pecuarios

La inusual apertura estadounidense al mercado sudamericano se convirtió en "desafío mayor" para los envíos de cárnicos desde México, ante la amenaza de ser desplazados por, sobre todo, por la suspensión en julio pasado de la venta de reses vivas de México a Estados Unidos, debido a la aparición de la enfermedad del "gusano barrenador del ganado".
La venta libre de aranceles de carne a Estados Unidos, basada en un acuerdo comercial suscrito en días pasados entre Estados Unidos y Argentina no sólo representa, a juicio de expertos, "un factor de presión" para México sino también para Canadá, socios del Tratado Comercial firmado en 1994.
La orden ejecutiva firmada la semana anterior por Trump, que preocupa especialmente a productores de ganado del norte del país, autoriza la importación anual de hasta 80.000 toneladas de carne de res magra procedente de Argentina, mediante envíos trimestrales de hasta 20.000 toneladas.
Sólo en enero pasado, México exportó a Estados Unidos 27.423 toneladas de carne, un 6% más respecto al mismo mes de 2025, mientras que Argentina le vendió 5.948 toneladas, lo que representa un aumento de 121%.
La firma asesora del sector TegraConsultants señaló que, si bien la decisión del gobierno de Trump de ampliar las importaciones de carne argentina "no modificará el mercado en el corto plazo, sí incrementa la presión sobre la producción mexicana, que destina prácticamente la totalidad de sus cortes al mercado estadounidense".
Con ello, "Argentina se posiciona como un proveedor más compatible con Estados Unidos", por lo cual, "a mediano plazo, se anticipa una mayor competencia en carne magra, presión sobre los precios y mayores exigencias para otros exportadores, incluido México, en términos de cumplimiento, eficiencia y diferenciación", indicó.
"Ese acuerdo no cambia el mercado mañana, pero sí redefine el tablero", por cuanto "a mediano plazo" habrá "más competencia en carne magra, presión en precios y exigencia para otros exportadores, incluido México", señaló la compañía en un mensaje a través de la red social X.
La organización R-CALF USA, que representa a importadores de carne de Estados Unidos, indicó que el tratado se da en "un contexto complejo", marcado por inventarios históricamente bajos y cierre de empacadoras, sin asegurar bajos precios al consumidor.
Bill Bullard, director ejecutivo de la entidad, señaló que "experiencias previas demostraron que mayores volúmenes de carne importada se han correlacionado con la disminución del hato ganadero estadounidense" y el aumento de los precios.
La medida de Trump representa "un golpe adicional a un sector, que atraviesa una crisis profunda y que requiere protección para reconstruirse y alcanzar la autosuficiencia", dijo.
Desde México, líderes ganaderos plantearon alternativas para mantener el flujo comercial "bajo nuevos protocolos sanitarios", para "permitir la exportación de ganado gordo directamente a empacadoras estadounidenses", lo que aliviaría las tensiones existentes por la venta de carne del país vecino.
(ANSA).



