Migración: EEUU niega ofensiva migratoria focalizada en Minneapolis
Seguridad Nacional asegura que no hay un plan específico contra la ciudad

La declaración llega tras semanas de tensión en Minneapolis y sus alrededores, donde la llamada "Operation Metro Surge", una campaña de aplicación intensiva de la ley de inmigración encabezada por el DHS y sus agencias —como Immigration and Customs Enforcement (ICE) y Customs and Border Protection—, ha provocado enfrentamientos con la comunidad y la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en incidentes con agentes federales.
En una conferencia de prensa reciente, el "zar" de inmigración de la Casa Blanca, Tom Homan, anunció que la operación en Minneapolis está entrando en su fase de conclusión y reducción ("drawdown"), aunque indicó que la aplicación de las leyes migratorias continuará en términos generales y no se dirigirá exclusivamente contra esa ciudad.
Homan afirmó que la administración sigue comprometida con la protección de la seguridad pública y que algunas unidades permanecerán temporalmente en la región para asegurar una transición ordenada.
El DHS, por su parte, ha insistido en que su enfoque general de aplicación migratoria se basa en prioridades federales establecidas y no en acciones dirigidas contra localidades específicas como Minneapolis, pese a la percepción de muchos residentes y líderes locales de que la operación fue una respuesta agresiva y focalizada.
La medida se produjo en un contexto de tensiones políticas y sociales, con autoridades locales y estatales de Minnesota denunciando una "intrusión" federal y acusando a agentes de prácticas excesivas o insensibles, particularmente tras los disparos mortales contra Renée Good y Alex Pretti, que provocaron protestas masivas y peticiones de reforma migratoria.
Mientras tanto, en el Capitolio, legisladores demócratas bloquearon un proyecto de financiamiento del DHS en respuesta a las tácticas de control migratorio, exigiendo reformas que incluyan mayores restricciones y supervisión sobre las operaciones de ICE y otras agencias.
El anuncio del DHS busca bajar la temperatura política en Minneapolis, pero el debate sobre la política migratoria federal y su impacto en comunidades locales continúa acaparando la agenda pública y legislativa en Washington. (ANSA).



