Migración: Más restricciones de la UE, con centros de repatriación y uso de IA
Nueva estrategia de Comisión incluye centros multifuncionales a lo largo de rutas

"La prioridad es clara: reducir y contener el número de llegadas ilegales", subrayó el Comisario europeo de Interior, Magnus Brunner.
Una prioridad que viene impulsada por una tendencia ya visible: según datos de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), el año pasado las entradas irregulares en la Unión disminuyeron un 26%, el nivel más bajo registrado desde 2021, con descensos significativos a lo largo de las rutas de los Balcanes y de África Occidental, frente al Mediterráneo central, que sigue siendo el camino más activo hacia la UE.
Con la nueva estrategia en materia de migración, la Comisión tiene el doble objetivo de consolidar la tendencia actual y expulsar del continente a quienes no tienen derecho a permanecer allí.
El plan gira en torno a acelerar las repatriaciones.
Según el sistema actual, menos del 30% de quienes reciben una orden de expulsión abandonan realmente el territorio.
Para revertir la tendencia, Bruselas se está centrando ahora en centros de repatriación, a menudo ubicados en terceros países, destinados a acoger a solicitantes de asilo cuyas solicitudes fueron rechazadas.
La estrategia consolida luego la "diplomacia migratoria" intensificando las asociaciones con terceros países, como Túnez, Egipto y Mauritania, y abre la creación de "centros polivalentes a lo largo de las rutas migratorias", es decir, estructuras que combinan diferentes funciones operativas para gestionar el ciclo inmigratorio fuera del territorio de la UE en colaboración con los países socios.
"Debemos ser asertivos y promover nuestros intereses - destacó Brunner - sin rehuir situaciones políticamente complejas".
Entre las novedades, también se encuentra el uso de la digitalización y la Inteligencia Artificial en la gestión del asilo y la migración.
El panorama se completa con la nueva estrategia de visados ;;con el objetivo de utilizarla como palanca diplomática estratégica.
En otras palabras, si un tercer país no coopera para acoger a sus ciudadanos expulsados, Bruselas reaccionará dificultando la expedición de visados ;;para los ciudadanos de ese país.
El nuevo endurecimiento recibió inmediatamente el aplauso de los melonianos en la Cámara Europea.
Para Nicola Procaccini y Carlo Fidanza, la hoja de ruta de la Comisión "pone en práctica las indicaciones del gobierno italiano: gestionar y no sufrir más los fenómenos migratorios".
(ANSA).



