Migración: suspenden a agentes federales tras el tiroteo mortal en Minneapolis
Dos agentes de la Patrulla Fronteriza fueron puestos en licencia administrativa

Los agentes, cuyos nombres no fueron revelados públicamente, dispararon durante el incidente ocurrido el fin de semana, que derivó en la muerte de Pretti, un enfermero de 37 años, y que desató protestas, pedidos de esclarecimiento y fuertes cruces políticos a nivel local y nacional.
En las últimas horas, el DHS retrocedió parcialmente en su versión inicial de los hechos, en la que había señalado que Pretti "resistió violentamente" a los agentes y representaba una amenaza extrema para las fuerzas de seguridad. Una vocera del organismo explicó que ese primer comunicado se basó en reportes preliminares provenientes de Customs and Border Protection, elaborados en medio de una "escena caótica".
"La declaración inicial se basó en informes sobre el terreno. Precisamente por eso hay una investigación en curso y dejaremos que los hechos guíen las conclusiones", señaló el DHS.
La agencia evitó ratificar las declaraciones previas de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien había calificado a Pretti como un "terrorista doméstico".
Desde la Casa Blanca, el asesor adjunto Stephen Miller indicó que la administración está "evaluando" por qué los agentes federales no habrían seguido los protocolos adecuados antes del uso letal de la fuerza. Miller había descrito públicamente a Pretti como un "asesino" y un "aspirante a asesino", publicaciones que permanecen visibles en redes sociales.
El caso se inscribe en un contexto de creciente tensión entre el gobierno federal y las autoridades locales de Minneapolis por la operación Metro Surge, que implicó el despliegue de agentes federales en la ciudad. El alcalde Jacob Frey reiteró que la ciudad no hará cumplir las leyes migratorias federales, mientras el presidente Donald Trump lo acusó de "jugar con fuego".
El vicepresidente JD Vance se sumó al cruce al cuestionar a Frey y afirmar que, en este contexto, los agentes federales "no se sienten seguros ni siquiera llamando al 911", una afirmación rechazada por el alcalde, quien insistió en que la policía local debe enfocarse en proteger a la población.
La suspensión administrativa de los agentes es un procedimiento habitual mientras se desarrollan investigaciones internas y externas, pero no implica por sí misma una admisión de responsabilidad. No obstante, el cambio de tono del DHS y la revisión de los protocolos aplicados refuerzan las demandas de transparencia y rendición de cuentas planteadas por autoridades estatales, organizaciones civiles y familiares de la víctima.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, reclamó una investigación imparcial y la reducción del despliegue federal en el estado, al tiempo que visitó el memorial instalado en homenaje a Pretti. La evolución del caso podría tener implicancias más amplias sobre el uso de fuerzas federales en ciudades gobernadas por demócratas y sobre el enfoque de la Casa Blanca en materia de seguridad e inmigración. (ANSA).



