Migración: Trump salva a Noem; Biden: "EEUU no mata a sus propios ciudadanos"
El llamado de Melania: "Protesten pacíficamente"; División de posiciones en Silicon Valley

"No somos un país que mata a sus ciudadanos en las calles", declaró Biden, cuyas palabras dieron voz al creciente descontento de los estadounidenses con la implementación de las medidas represivas contra la inmigración que permitieron a Donald Trump ganar las elecciones y de las que Kristi Noem se convirtió en la imagen pública.
Al desmentir rumores de que su secretaria de Seguridad Nacional podría irse, Trump aseguró que Noem "se queda en su puesto. Tengo confianza en ella. Está haciendo un buen trabajo".
Ambos se reunieron cara a cara durante dos horas en el Despacho Oval, durante las cuales el presidente no ocultó su frustración, evidente en el envío de Tom Homan a Minneapolis y la salida de Gregory Bovino, comandante de la Patrulla Fronteriza, a quien se le ordenó abandonar la ciudad.
Molesto por los repetidos cambios de personal en su primer mandato, Trump se mostró escéptico ante la posibilidad de despedir a los miembros de su gabinete.
Y la defensa de Noem, según algunos observadores, parece más un intento de blindar al gobierno que una inyección de confianza.
En tanto, la llegada del jefe fronterizo Homan a Minneapolis se produjo mientras la tensión persiste.
El gobierno planea que su presencia ayude a restablecer la calma que se les escapó durante semanas y a lograr la retirada "honrosa" de los agentes federales del estado, de acuerdo con las nuevas directivas presidenciales.
Abandonando el tono combativo de la semana pasada, Trump calificó la muerte de Pretti como un "desafortunado accidente": el hombre de 37 años no se estaba comportando "como un asesino", pero uno no va a las protestas "con armas", dijo más tarde el mandatario, contradiciendo públicamente a su leal asesor Stephen Miller, el arquitecto de las políticas migratorias del país.
Mientras Trump intenta corregir su postura, la controversia sigue, dividiendo a Silicon Valley.
Si bien Sam Altman, de OpenAI, y Dario Amodei, de Anthropic, condenaron los incidentes de Minnesota, se escucha el "silencio ensordecedor" de otras figuras importantes, desde Sundar Pichai, de Google, hasta Tim Cook, de Apple, quien estuvo presente en la proyección del documental "Melania" en la Casa Blanca poco después de la muerte de Pretti.
La propia Primera Dama, en declaraciones a Fox, hizo un llamado a la unidad y a las manifestaciones pacíficas: "Estoy en contra de la violencia", declaró.
Ante el silencio de los líderes tecnológicos, cientos de empleados de empresas tecnológicas firmaron la carta abierta Iceout.tech y condenaron la violencia en Minneapolis.
Asimismo, le pidieron a los ejecutivos de sus empresas a exigir que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) abandone las ciudades estadounidenses.
Incluso en el Congreso, las críticas persisten, y el riesgo de otro cierre gubernamental durante el fin de semana sigue siendo alto debido al ICE.
Listos para iniciar una investigación sobre Noem, allanando el camino para su posible juicio político después de las elecciones intermedias, los demócratas están en pie de guerra y exigen cambios en las medidas en consideración.
Si no se imponen restricciones estrictas al ICE -amenazan-, el gobierno cerrará, con graves consecuencias políticas, especialmente para los republicanos. (ANSA).



