Milán-Cortina 2026: cambiaría las medallas por la vida antes de la lesión, Brignone

"Me destrocé la pierna y la rodilla por completo, y cada día es una lucha. Llevará tiempo, mi tibia ya no está alineada, tiene un agujero. Fue una fractura múltiple, y nunca quise pensar en lo grave que fue", declaró Brignone en una entrevista con el diario La Repubblica.
"Durante dos meses ni siquiera podía doblar la pierna, y aún ahora no sé si podré volver a jugar al tenis", reconoció al día siguiente de ganar la prueba eslalon gigante de Milán-Cortina 2026.
Brignone, que el pasado jueves 12 ya había ganado la competencia supergigante, compitió en Milán-Cortina 10 meses después de haber protagonizado una brutal caída, tras la cual recibió 42 puntos de sutura en su pierna izquierda luego de sufrir una fractura de tibia y peroné, con lesiones en el ligamento medial y cruzado anterior.
"Ya no estoy dispuesta a tomar medicamentos para esquiar. Nunca he tomado muchos, pero quiero tomármelo con más calma. Ha sido muy duro hasta ahora. He trabajado sin descanso para estar en las pistas y ser competitiva, así que quiero trabajar como otros años, pero sin tanto agotamiento", subrayó.
"Durante la carrera estás en un estado de alerta máxima, como cuando tienes miedo de morir. Una vez que crucé la meta, escuché el rugido y fue increíble. Ni siquiera creo que el eslalon gigante haya sido mi mejor carrera", opinó Brignone.
"Si hubiera venido aquí a ganar el oro, me habría ido a casa sin ninguna medalla. Fue un milagro estar aquí, llevar la bandera, lo que más deseaba y echaba de menos en mi vida. Ya tengo medallas y copas; vine aquí sólo para divertirme y agradecer participar en los Juegos Olímpicos en casa. Ahora seguiré enfocada en mi recuperación e intentaré practicar todos los deportes que me apasionan", garantizó.
Por otra parte, la esquiadora italiana reveló que su único temor es "no poder seguir manteniendo mi vida privada" y adelantó que desea subirse a un avión e irse "lo más lejos posible", aunque aclaró que no sabe si hacerlo "de inmediato y desaparecer".
"Por un lado, me gustaría, por otro, sé que no es lo correcto.
Intentaré ser selectiva y aprender a decir que no más a menudo, a crear mis propias ideas y a seguir siendo muy estricta conmigo misma", añadió.
"El problema es cómo me ven los demás: no quiero cambiar mi comportamiento; quiero ir a tomar un café con mis amigos al mismo sitio y cenar en mi casa. Es una suerte que en mi casa, en el Valle de Aosta, la gente esté acostumbrada a verme hacer estas cosas: nunca he llevado una vida VIP, siempre he jugado en el torneo local de vóley playa, voy a las fiestas del pueblo a bailar smooth dance con los hombres. Quiero seguir haciendo todas estas cosas y espero que me dejen seguir haciéndolas", confió.
"Hay cosas que no podemos controlar, pero siempre podemos decidir cómo reaccionar. Si hubiera reaccionado mal el 3 de abril, la operación probablemente no habría salido según lo previsto, y probablemente no estaría aquí, o nunca habría podido volver a caminar bien", reflexionó Brignone en una rueda de prensa que ofreció en Casa Italia en Cortina d'Ampezzo.
Brignone también confesó su alivio de no haber hecho "el ridículo" en el Super G ante el presidente Sergio Mattarella, a quien había visitado en el palacio Quirinale para recibir la bandera que portó en la ceremonia inaugural con Federico Pellegrino, Arianna Fontana y Amos Mosaner.
Otra revelación de la esquiadora es que decidió volver tras su lesión "porque era un reto imposible".
"Era un reto tan difícil que tuve que aceptarlo. Si hubiera sido más fácil, probablemente no me habría motivado tanto. Quería demostrarme a mí misma que podía recuperarme de algo realmente imposible", añadió Brignone.
"Con un accidente así, te destrozas la pierna de todas formas, pero la idea de afrontar un reto imposible me motivó muchísimo.
La idea de ser, aunque sea, una de las abanderadas de esta expedición me motivó aún más", agregó.
"No quería terminar mi carrera así, por un accidente que lo había arruinado todo para mí", reveló Brignone, quien resaltó que en el esquí "a veces fallas un giro y terminas en rehabilitación durante 10 meses, o incluso años".
Brignone también habló sobre sus planes a corto plazo: "hasta ahora, mis sueños se han enfocado principalmente en el deporte, pero una de las primeras cosas que quiero hacer es viajar, estar fuera todo lo que quiera y como quiera sin tener que volver por compromisos".
"Mi sueño ahora mismo es tener y seguir teniendo mi propia vida.
La idea de continuar la temporada es mi escudo para todo lo demás que no quiero afrontar, así que probablemente intentaré continuar y protegerme con las carreras, con la vida como atleta, que es mi mayor protección", explicó Brignone.
"Pero creo que entenderé la sensación de querer volver a la competición, de arriesgarme, una vez que vuelva a la pista", estimó la italiana, quien planea competir en Andorra.
"Sin embargo, quizás, cuando aparezca en la pista, diga que ya no tengo ganas de correr estos riesgos; ahora no, quizá el año que viene, o que estoy cansada de sentir este dolor", concluyó.
Por otra parte, Brignone descartó la posibilidad de iniciar una carrera en el espectáculo: "no soy actriz, eso debería quedar claro para todos. Hay algo en mi historia como atleta", remarcó al hablar sobre la película que narra su vida.
"Todo empezó el año pasado. Queríamos contar quién soy en mi vida y en mi mundo del esquí. Creo que esta historia es hermosa, pero no es una película; no soy actriz", completó Brignone, quien confió que el filme demostrará que no se preparó para Milán-Cortina 2026. (ANSA).



