Milán-Cortina 2026: Fiscalía de Bolzano investiga doping de Passler
Malagó lamenta positivo de la atleta de 24 años

Passler dio positivo por letrozol, un inhibidor de la aromatasa, durante un control antidoping fuera de competición realizado el pasado 26 de enero y se convirtió en la protagonista del primer doping de Milán-Cortina 2026.
La atleta de 24 años, que no está siendo investigada, fue suspendida provisionalmente por la Agencia Antidoping de Italia (NADO), según confirmó la Unidad de Integridad del Biatlón (UIB) con un comunicado.
El expediente abierto por la fiscalía de Bolzano es un paso necesario, dado que en Italia la administración y el uso de sustancias dopantes constituyen un delito (artículo 586).
La fiscalía de Bolzano es competente porque los hechos ocurrieron en el Tirol del Sur y el control se realizó en Anterselva.
Las autoridades buscan aclarar la situación antes de definir posibles cargos penales contra Passler, determinando si la atleta actuó sola, si recibió ayuda o si fue víctima de una conspiración en su contra.
Además, la fiscalía espera más pruebas, probablemente análisis adicionales de la muestra de orina tomada a Passler por los Carabineros, y sólo entonces decidirá si abren una investigación exhaustiva.
El Comité Olímpico Italiano (CONI) ordenó ayer la exclusión inmediata de Passler del equipo "azzurro" que competirá en Milán-Cortina 2026, tras lo cual advirtió que se reservará el derecho de evaluar, de ser posible, una posible sustitución.
El presidente de la Federación Italiana de Deportes de Invierno (FISI), Flavio Roda, anunció que la entidad está investigando el incidente y planea apoyar en todas las sedes pertinentes a Passler, la tercera mejor atleta del país en la temporada 2026 de biatlón.
"Lo siento mucho, también porque debo decir que este evento ha recibido mucha cobertura mediática, dado que es el primer caso y es italiano", expresó el presidente de la Fundación Milán-Cortina 2026, Giovanni Malagó, tras la inauguración de la sesión número 145 del Comité Olímpico Internacional (COI).
"Sin embargo, coincido plenamente con Flavio Roda, presidente de la FISI. Existe un positivo que resulta en una situación fuera de competición, pero creo que es correcto llegar al fondo de todo", añadió Malagó.
"Claro, sigo decepcionado porque generó mucha publicidad. Anoche hablé con Roda. Se trata de una atleta convocada para los Juegos Olímpicos, pero aún no estaba en la Villa, así que era una persona externa. Es responsabilidad de la federación. Ahora imagino que habrá procedimientos normales, una contraprueba", concluyó Malagó.
Luego fue el turno del presidente del Comité Olímpico Italiano (CONI), Luciano Buonfiglio: "nos parece extraño. Confiamos en que podría ser un error", advirtió.
"No nos rendiremos. Tengo curiosidad por ver cómo termina.
Conocemos a la atleta, a su familia y a los Carabineros", agregó Buonfiglio en la rueda de prensa de presentación de la programación de HBO Max para Milán-Cortina 2026.
"Hablé con el responsable del entrenamiento olímpico esta mañana. Estoy esperando a ver si hay una contraprueba. Realmente parece superficial. En estos casos, estamos demostrando que somos un país excepcional, donde el centro antidoping que acabamos de inaugurar en Roma funciona", remarcó el presidente del CONI.
"Si se equivocan, me alegra mucho desde el punto de vista humano. Si no, estamos demostrando al mundo que funcionamos. No hablé con la atleta, para eso hay técnicos y personal sanitario: el presidente debe ser lo suficientemente astuto e inteligente como para no interferir", completó Buonfiglio.
Por su parte, la doctora Maria Rosaria Squeo, directora médica del área olímpica del CONI, expresó su optimismo en que "se aclare de inmediato lo sucedido" con Passler y "lamentamos que una de nuestras atletas no pueda participar en un evento tan importante" como Milán-Cortina 2026.
"Este tipo de noticias siempre nos deja un sabor amargo, ya que probablemente algo salió mal en el protocolo médico, incluso si al final resulta ser un asunto de superficialidad y no de mala intención", analizó Squeo.
"Todos leimos que el medicamento es anticancerígeno. No hacemos comentarios porque no tenemos suficiente información sobre lo sucedido, pero lo que sí podemos decir, desde nuestra perspectiva, es que el problema va más allá del evento olímpico en sí", añadió.
"Afecta al período previo a la competición, pues la prueba probablemente se realizó hace al menos 15 o 20 días. El CONI tiene los resultados de un reconocimiento médico deportivo realizado en el instituto en junio, que dio negativo en la prueba de ciertos medicamentos y un historial médico que de ninguna manera sugiere la presencia de ninguna patología, como cáncer", explicó la especialista.
"Aún no habíamos recibido el formulario de declaración de doping que los atletas entregan al entrar en la Villa Olímpica, porque los atletas de biatlón aún no habían llegado a la villa", concluyó Squeo.
El letrozol -que es usado terapéuticamente en casos de cáncer de mama- es un inhibidor de la aromatasa prohibido por la Agencia Mundial Antidoping (WADA) bajo la categoría de moduladores hormonales y metabólicos, ya que se utiliza para mejorar el rendimiento al contrarrestar los efectos secundarios estrogénicos de los esteroides anabólicos.
Los atletas lo utilizan para reducir la retención de líquidos y prevenir la ginecomastia (desarrollo de tejido mamario) durante ciclos de aplicación de esteroides para desarrollo muscular.
El uso del letrozol está prohibido en el deporte por la WADA por dos razones principales: estimula la producción de testosterona, lo que ayuda a reducir la fatiga, y puede utilizarse para enmascarar el consumo de esteroides anabólicos. (ANSA).



