Milán-Cortina 2026: Mattarella pidió el respeto a la tregua olímpica
El mandatario inauguró la sesión número 145 del COI

"Exigimos, con tenaz determinación, que la tregua olímpica se respete en todas partes. Que la fuerza desarmada del deporte silencie las armas", declaró Mattarella, quien fue recibido con una ovación de pie por los representantes del COI en La Scala de Milán.
"El deporte tiene un gran poder en el mundo de las comunicaciones globales. Los Juegos son una herramienta atractiva para invocar la paz y el entendimiento mutuo", añadió el mandatario.
"'Debemos ser la paz que deseamos ver en el mundo', afirmó Martin Luther King. Desde Milán y Cortina, desde Bormio, desde Livigno, desde Anterselva, desde Val di Fiemme, desde Verona, que acogerá la ceremonia inaugural de los Juegos Paralímpicos, el deporte será un vehículo de esta esperanza. Una esperanza que une a los pueblos de todos los continentes", aseveró Mattarella.
"Los valores olímpicos de lealtad, inclusión y fraternidad son valores que la República Italiana ha abrazado desde su fundación hace 80 años. Agradezco al COI por seguir desarrollando esta experiencia de encuentro, pasión, educación y cultura compartida en todo el mundo", añadió.
"Agradezco a los atletas. Su sueño es contagioso y beneficioso.
Son un ejemplo para millones de jóvenes en todo el mundo. Muchos niños y niñas, tras asistir a los Juegos, se embarcarán en el deporte. Una gran contribución al desarrollo de los pueblos", destacó el presidente de Italia.
"Espero que todos —líderes deportivos, atletas, entrenadores y espectadores de todos los continentes— se conmuevan y compartan la pasión que ya se siente en este encantador teatro; donde, como enfatizó la presidenta (Kirsty) Coventry, percibimos los valiosos vínculos que conectan la música y el deporte", subrayó Mattarella.
"El deporte es un encuentro pacífico: demuestra fraternidad en la equidad de competir con los demás. Es lo opuesto a un mundo donde prevalecen las barreras y la incomunicación. Combate la violencia que, quienquiera que la practique, genera más violencia, pisotea la dignidad humana, oprime a las personas y degrada su calidad de vida", remarcó el mandatario.
Mattarella destacó también que los Juegos Olímpicos son "un gran evento mundial que envía un mensaje a nuestros tiempos difíciles".
"Las guerras, las perturbaciones de la serenidad de la vida internacional, los desequilibrios y el sufrimiento oscurecen y hieren la conciencia de los pueblos. El deporte acoge, genera alegría, pasión y esperanza. Es respeto por los demás. Desafía los propios límites: es la libertad de progresar", enfatizó el presidente de Italia.
"Declaro inaugurada la edición número 145 de la sesión del COI", concluyó Mattarella su discurso, tras lo cual la Orquesta de La Scala regresó al escenario con el director Riccardo Chailly y el barítono Luca Salsi para un concierto con un programa dedicado íntegramente a la música de Rossini y Verdi.
Mattarella fue recibido por el alcalde de Milán Giuseppe Sala; el vicealcalde Fortunato Ortombina; el titular de la Cámara de Diputados, Lorenzo Fontana; la vicepresidenta del Senado, Licia Ronzulli; y el gobernador de Lombardía, Attilio Fontana.
Mattarella cedió luego la palabra a la titular del COI, la zimbabuense Kirsty Coventry, cuyo discurso antecedió la participación del responsable de la Fundación Milán-Cortina 2026, Giovanni Malagó, y del presidente del Comité Olímpico Italiano (CONI), Luciano Buonfiglio.
"Ya se puede sentir el entusiasmo y la anticipación de los atletas. Todos están deseando que comiencen los Juegos Olímpicos. El espíritu olímpico impregna las calles de Milán y Cortina, y los corazones de todo el país", celebró Coventry.
La presidenta del COI, que debutará formalmente en Milán-Cortina 2026, agradeció a Mattarella y a todas "las autoridades, alcaldes, comunidades e invitados que harán inolvidables estos Juegos".
Coventry agradeció también a Buonfiglio y a Malagó, tras lo cual destacó que los atletas italianos "competirán en casa, frente a sus familias".
"Hablé con algunos de ellos hoy y están deseando que se sientan orgullosos. Recuerden dejar también algunas medallas para los demás equipos", bromeó Coventry, primera mujer en presidir el COI.
"La antigua Tregua Olímpica nos exigía dejar de lado los conflictos. Lamentablemente, los acontecimientos actuales nos envuelven en la incertidumbre, pero el movimiento olímpico debe erigirse como un faro de paz. La llama olímpica no tiembla; al contrario, nos invita a la unión", resaltó a su vez Buonfiglio, quien recordó que Italia afrontará su cuarta edición de los Juegos Olímpicos como país anfitrión.
"Encenderemos el pebetero olímpico y abrazaremos al mundo, conscientes de que los Juegos de Invierno de Italia coinciden con uno de los momentos más difíciles y controvertidos de la historia reciente, lo que los hace aún más significativos e importantes", reflexionó Malagó.
"Estoy convencido de que el mensaje de paz, fraternidad y competición justa lanzado por los atletas y toda la familia olímpica, desde el magnífico telón de fondo de nuestras ciudades y montañas, resonará con fuerza en todos los rincones del mundo", confió Malagó, quien destacó que Milán-Cortina 2026 involucra a "22 mil kilómetros cuadrados de territorio, dos ciudades, dos regiones, dos provincias autónomas" que hallaron "un momento de extraordinaria armonía".
La ceremonia contó también con la presencia de, entre otros, el ministro de Deportes y Juventud de Italia, Andrea Abodi, y de miembros del COI como Alberto de Mónaco y el francés Jean Todt.
(ANSA).



