Milán-Cortina 2026: Un taller de trineos de bobsleigh único en su estilo

(ANSA) - CORTINA D'AMPEZZO, 18 DIC - Cortina D'Ampezzo, que junto con Milán albergará los Juegos Olímpicos y Paralímpicos Invernales de 2026, es la sede del único taller de construcción a mano de trineos para bobsleigh.
Diego Menardi y su socio Roberto Chenet son los responsables de "El Fóuro", el único taller de su tipo en funcionamiento en Italia y situado al pie de los Montes Tofane.
El taller trabaja a toda máquina con proyectos en curso y nuevos bobsleighs de dos y cuatro plazas, con un sistema de dirección completamente rediseñado y materiales aún más ligeros.
"Hay pocas pistas, los materiales son caros y las habilidades técnicas se están agotando. Y encontrar jóvenes con ganas de aprender es casi imposible. Intentamos que se involucraran en el taller, pero se cansan enseguida", lamentó Menardi.
La historia de Menardi como artesano comenzó cuando aún era un niño: "a los 16 años ya estaba en el taller", reveló, tras lo cual explicó que un tiempo después se fue a Canadá, donde trabajó para el equipo de bobsleigh de ese país entre 1985 y 1994, hasta los Juegos Olímpicos de Lillehammer.
"En invierno, seguía las competiciones, en verano, construía.
Vivía entre los talleres y las pistas", evocó Menardi, quien también viajó al Principado de Mónaco, entre otros países, tras su partida hacia Canadá.
Sin embargo, a mediados de los 90, decidió dejarlo y unirse a la Federación Internacional de Bobsleigh y Skeleton, donde trabajó en materiales y reglamentos hasta los Juegos Olímpicos de Vancouver de 2010.
El taller "El Fóuro" fue fundado en 2003 y, en los últimos años, ha construido bobsleighs para el equipo italiano de Parabob y atletas franceses, experimentando con nuevos sistemas de dirección y chasis más ligeros.
En 2016, Menardi y Chenet firmaron un nuevo proyecto: un bobsleigh de siete plazas creado específicamente para Nissan.
Después, llegó el turno de "Top Gear", con una reinvención de un pequeño vehículo eléctrico de los años 80 llamado C5, un prototipo diseñado más para la comunicación y el entretenimiento que para la competición, pero que exigía el mismo rigor en su elaboración. (ANSA).



