Milán-Cortina: oro histórico de Brasil
Lucas Pinheiro Braathen campeón olímpico en la prueba de esquí alpino de eslalon gigante

Braathen, nacido hace 25 años en Oslo, hijo de madre brasileña y padre noruego, se impuso en 2'25"00 y relegó a los suizos Marco Odermatt, que con un tiempo de 2'25"58 sumó su segunda medalla de plata en esta edición (además de un bronce) y Loic Meillard, que completó el podio con un registro de 2'26"17.
"No sé qué decir. Un brasileño campeón olímpico de esquí alpino", comentó un Braathen conmovido tras haber logrado la primera medalla de la historia en un Juego de Invierno para su país y afirmar: "espero que los brasileños en casa vean esto y entiendan que la diferencia es un poder, sin importar tu origen, tu color de piel o tu procedencia".
"Cada sueño es tuyo y puedes y debes perseguirlo", completó el vencedor al destacar que "en la primera manga esquié con solidez y eficacia, y en la segunda mantuve la compostura, con ganas de ir a por todo".
La hazaña del atleta sudamericano fue celebrada por una leyenda de esta disciplina, el italiano Alberto Tomba, que lo llamó para felicitarlo y le dijo: "bravo. Seguramente estás llorando como estoy llorando yo. Eres el mejor".
"Querido hermano ¿Cómo estás?", le respondió Braathen durante una conversación en la que alternó el idioma italiano con el inglés, efectivamente con lágrimas de alegría, al confesar mientras sacudía la cabeza: "No lo puedo creer todavía. Mil gracias por tu llamado, leyenda".
Para muchos desconocido, Braathen es, sin embargo, uno de los protagonistas del esquí alpino. Es hijo de Alessandra Pinheiro y de Björn Braathen y solía visitar a sus familiares brasileños en Campinas desde sus primeros años de vida.
"Fue mi madre quien me enseñó portugués y cuando comencé la escuela en Noruega, hablaba mitad noruego y mitad portugués y nadie me entendía", confesó en diálogo con la prensa de su país, al confesar que antes de dedicarse a esquiar, a la edad de nueve años, incursionó en el fútbol, una de sus grandes pasiones junto con el Sao Paulo.
Admirador de Ronaldo y de Ronaldinho, dos campeones mundiales con la "canarinha" en Corea-Japón 2022, Lucas se inició como esquiador por consejo de su padre y de inmediato demostró sus dotes al conquistar el "Globo de Cristal" en 2023, un año después de su debut en un Juego de Invierno, en Pekín 2022, pero representando a Noruega.
"Hoy represento mucha más gente", afirmó al aludir a su decisión de competir con los colores de Brasil, cuyos uniformes en la ceremonia de apertura de esta edición ayudó a diseñar porque también es fanático del arte y de la moda.
Novio de la actriz brasileña Isadora Cruz, de quien confiesa estar muy enamorado, Lucas le hizo el mejor regalo hoy en el día de San Valentín mientras las cámaras la enfocaban celebrando el oro inédito de su pareja. "Nos conocimos en Nueva York y me siento muy feliz junto a ella porque compartimos ideales y proyectos", confesó al diario "O Globo".
En la competencia que lo consagró participó el italiano Giovanni Franzoni, medalla de plata hace una semana en la prueba de descenso libre, quien hoy finalizó en el décimo puesto y confesó: "necesito un descanso después de un Juego de Invierno muy positivo para mí".
Franzoni al menos pudo completar la prueba, mientras que su compatriota Alex Vinatzer no lo logró porque sufrió una caída en la segunda manga, "cuando intenté atacar porque era la única opción que me quedaba, dar todo lo que tenía", diría luego.
(ANSA).



