Milán-Cortina: Oro, plata y bronce para Italia
En la penúltima jornada de competencias de una edición histórica en los Juegos de Invierno

El décimo oro de la delegación "azzurra" llegó de la mano de la plata en la misma prueba: la de esquí acrobático de "skicross" masculina, que consagró campeón olímpico a Simone Deromedis, escoltado por su compatriota Federico Tomasoni en un podio que completó el suizo Alex Fiba.
La doble alegría tuvo como escenario el Snow Park de Livigno, confirmó la gran actuación de los atletas italianos en estos Juegos y se festejó también por partida doble porque "es hermoso ganar una medalla de oro, pero ganarlo en tu país es incomparable", afirmó Deromedis.
"El aliento del público me dio un impulso extra", reconoció el flamante campeón al reiterar: "Tuve la suerte de competir en casa y de entrenarme con todas las estrellas de este deporte" y confesar que "antes de la competencia prometí que pagaría la cerveza de todos si ganaba y parece que la estrategia funcionó con mis rivales".
Deromedis también aludió a la medalla de plata conquistada por Tomasoni, que significó una emoción adicional pues se la dedicó a su novia Matilde Lorenzi, la esquiadora fallecida el 28 de octubre de 2024 como consecuencia de una caída que sufrió mientras se entrenaba en Val Senales.
"Siempre serás mi sol", decía el mensaje que lucía estampado en su casco el subcampeón olímpico, conmovido hasta las lágrimas al evocarla en el podio y afirmar: "Las fábulas existen y hoy se hizo realidad una porque cuando no te rindes, antes o después los sueños se hacen realidad".
"El destino te lleva a vivir ciertas situaciones y a mi me tocó pasar por una muy difícil", destacó Tomasoni al aludir a la tragedia que sacudió la suya y al reconocer que "a todo el mundo le gusta ver estar historias en las que el deporte y la vida se cruzan".
"Lo que le sucedió a Federico no es fácil de sobrellevar", reconoció Deromedis, al explicar que "hubo un período en el que tratamos de estar lo más cerca posible de él, que es realmente un grande, un duro que jamás se dio por vencido y que merece esta medalla como nadie".
"El destino tiene estas cosas y puede llevarte de la tristeza absoluta a la alegría total. Si para nosotros fue difícil, para él fue algo extremo. Es el karma", agregó el campeón olimpico que con su aporte y el de Tomasoni elevó la cosecha de Italia en estos Juegos a 29 medallas, aunque no serían las últimas, y le permitió llegar a al menos diez doradas por primera vez en la historia.
La trigésima medalla "azzurra" llegó de la mano de Andrea Giovannini, de 32 años, en la competencia de patinaje de velocidad con salida masiva masculina que vio ganar al neerlandés Jorrit Bergsma escoltado por el danés Viktor Hald Thorup.
Esa dorada de Bergsma le permitió a Países Bajos igualar los oros de Italia y superarla en el tercer puesto del medallero por una plata más (siete contra seis) para un total de 20 preseas, diez menos que el representativo nacional, pero poco importa eso ahora.
"Para mí, este bronce vale oro", resumió Giovannini, al confesar que logré superar al estadounidense Jordan Stolz (que finalizó cuarto, Ndr) en la última recta, donde muchos daban por descontado que él sería más fuerte, pero yo siempre creí que podía vencerlo y lo logré".
"Tengo un gran respeto por Stolz y por eso siento que este bronce vale oro y, aunque claro me hubiese gustado conseguir algo más, me siento orgulloso", destacó al reconocer que "contar con una pista aquí nos daría la posibilidad de estar más cerca de nuestra familia, sobre todo para quienes somos padres y debemos pasar hasta 250 días al año fuera de casa".
Consultado sobre si ya empezaba a pensar en la próxima edición que celebrará Francia en 2030 en los Juegos de Invierno, aclaró: "Ahora voy a disfrutar esta medalla con mi familia, con mis hijos, que son los que más sufren durante mis ausencias. Después veremos".
"Estas 30 medallas nos llenan de orgullo. Giovannini es parte de esta Italia que nos representa con honor", destacó el ministro de Deportes, Andrea Abodi, al aplaudir también que en la penúltima jornada de competencias, los estadio lucían repletos de "un público que aprendió a enamorarse de los deportes de invierno".
Abodi también celebró el oro de Deromedis y la plata de Tomasoni al afirmar que ambos "demostraron que los sueños pueden hacerse realidad" y contribuyen a que "los jóvenes también se vuelquen a la práctica de estas disciplinas, que pueden regalarnos nuevas alegrías en el futuro".
"Estamos contentísimos. Creíamos que se podía lograr y se logró", descató Carlo Mornati, al aludir al podio con dos atletas italianos y afirmar que el festejo del subcampeón olímpico Tomasoni a su novia fallecida "es una historia dentro de otra historia". (ANSA).



