Milán-Cortina: paralímpicos en marcha
Mattarella declaró oficialmente abierta la decimocuarta edición de los Juegos de Invierno

Mismo escenario que albergó a fines de febrero la clausura de los Juegos Olímpicos históricos para Italia, que "vuelve a ser el centro del mundo", según afirmó en su discurso el presidente del Comité Olímpico Internacional (IPC), Andrew Parsons.
"Esta tarde en este estadio recibimos a una nueva generación de héroes", completó el dirigente, al augurar que "estos Juegos brillarán no solamente por su belleza, sino también por su significiado porque los cambios muchas veces comienzan por el deporte".
"Hay países que son conocidos por los nombres de sus líderes, pero yo prefiero los que son conocidos por sus atletas", agregó Parsons, al recordar que "hace cuatro años (en la anterior edición de los Juegos de Invierno celebrada en Pekín 2022) me dije conmovido por lo que estaba sucediendo en el mundo y hoy la situación no ha cambiado".
La referencia apunta al estallido de la guerra que iniciaron Estados Unidos e Israel el 28 de febrero al bombardear a Irán, que respondió a la agresión y provocó una escalada del conflicto que se extiende a otros países de la región, y compararla con la que aún enfrenta a Rusia con Ucrania desde febrero de 2022.
Por aquella, el deporte ruso fue duramente sancionado a nivel internacional, situación que no se repitió, en cambio, con Estados Unidos, ni con Israel, que provocó un genocidio en Gaza que se extiende desde el 7 de octubre de 2023 hasta estos días y causó la muerte de más de 70.000 civiles palestinos, en su mayoría mujeres y niños.
Doble vara que aplicó el Comité Olímpico Internacional (COI) obligando a los atletas rusos y de la aliada Bielorrusia a competir como neutrales, incluso en los recientes Juegos de Invierno de Milán-Cortina, escena que no se repitió en los Paralímpicos porque el IPC los habilitó para competir a título pleno, con bandera e himno.
Una decisión que no compartieron varias de las delegaciones presentes en esta edición y que, impulsadas por Ucrania, no enviaron representantes de sus gobiernos a la ceremonia de apertura en Verona, mientras que varias desertaron directamente del desfile inaugural.
"El deporte ofrece una perspectiva distinta y estos días también invitan a que las diferencias no nos dividan sino que nos unan", auguró Parsons sin aludir a lo ocurrido en esta ceremonia en la que la esgrimista paralímpica italiana Beatrice "Bebe" Vio, ganadora del oro en Río 2016 y en Tokio 2021 y del bronce en París 2024 fue la última estafeta de la antorcha antes de encenderse el pebetero, que simultáneamente se encendió en Milán y en Cortina D'Ampezzo.
En Verona, los Juegos quedaron definitivamente inaugurados entre una espectactular coreografía y las tensiones geopolíticas que provocaron que sólo 29 de las 55 delegaciones desfilasen en la ceremonia (eran 56, pero Aboulfazl Khatibi Mianaie, único representa iraní se ausentó debido a la guerra) que tuvo voluntarios reemplazando a los abanderados.
A la situación de Mianaie se refirió Parsons cuando afirmó que "no poder competir por cuestiones ajenas a tu control debe ser muy frustrante para cualquier atleta y representa una página decepcionante también para el deporte mundial en general".
El IPC no quiso aludir a esas tensiones al explicar esta situación y la atribuyó a cuestiones logísticas relacionadas con la cercanía de las competencias y la lejanía con las localidades que albergan a varios de los atletas, aunque por cuestiones políticas desertaron los representantes de Ucrania, República Checa, Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania y Polonia.
A pesar de ello, el público celebró con aplausos cuando se mencionó a Ucrania y estalló en una ovación cuando desfiló Italia, mientras que no hubo silbidos, ni gestos de resaprobación cuando lo hicieron los escasos representantes de Rusia y de Bielorrusia, como así tampoco cuando desfilaron los de Estados Unidos e Israel, que sí habían sido abucheados en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno.
Antes, fue el clima que generó el espectáculo titulado "Life in Motion" (Vida en Movimiento) a cargo de Alfredo Accatino, director artístico también de ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos en Milán, del 6 de febrero, que fue muy elogiada, el que pareció generar una comunión entre atletas y espectadores, que vibraron también con el dueto de baterías entre Stewart Copeland (ex The Police) y británico Cornell Hrisca Munn, que nació sin antebrazos.
Después, mientras desfilaban los voluntarios que reemplazaron a los abanderados de las delegaciones ausentes mientras las imágenes grabadas de los atletas eran proyectadas en pantalla gigante, los Juegos se ponían en marcha ante la atenta mirada también de la presidenta del Consejo de Ministros, Giorgia Meloni, y de otros funcionarios.
En la ceremonia también participaron los presidentes de las Cámaras de Senadores y Diputados, Lorenzo Fontana e Ignazio Larussa, el vicepresidente del Consejo de Ministros y ministro de Transporte e Infraestructura, Matteo Salvini, y el de Deportes, Andrea Abodi, así como la ministra de Discapacidades, Alessandra Locatelli.
También lo hacen los gobernadores de la región de Lombardía, Attilio Fontana, y de la provincia autónoma de Trento, Maurizio Fugatti, además de los alcaldes de Milán, Giuseppe Sala, y de Cortina D'Ampezzo, Gianluca Lorenzi.
Locatelli resumió sus sensaciones con una frase que define a la perfección el espíritu de estos Juegos: "mi gran sueño es ver en el futuro una ceremonia unificada para los Juegos Olímpicos y Paralímpicos porque todos somos iguales y no debería haber disparidad tampoco en materia de premios, ni de visibilidad.
Estas diferencias deben acabar", afirmó. (ANSA).



