Milán-Cortina: "Perlitas" de la ceremonia
Elogios y fallidos tras sorprendente apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno

"Estamos felices y orgullosos", dijo al comentar que recibió muchas felicitaciones por el show novedoso, que representó un homenaje a la belleza, la cultura, la moda y el diseño italianos en "una muestra colectiva que refleja la riqueza de nuestro país y su vocación por crear belleza".
La prensa internacional coincidió con su diagnóstico, con títulos que catalogaron la ceremonia de apertura principal como "chic y divina" y como "un espectáculo impresionante", mientras que Balich consideró que una de las escenas más elogiadas fue la de las cafeteras, un homenaje al diseño italiano en la ciudad que mejor lo encarna: Milán.
Balich destacó la presencia de la artista estadounidense Mariah Carey, que cantó en italiano, y de Sabrina Impacciatore, con su musical, escenas que serán recordadas "por siempre", aseguró, sin abordar un tema polémico relacionado con la participación del rapero Ghali, quien no pudo recitar en árabe un poema de Gianni Rodari.
"Fue una ceremonia con total estilo italiano", comentó el presidente de la Fundación Milán-Cortina 2026, Giovanni Malagó, al afirmar: "Era lo que queríamos, sentirnos orgullosos de ser italianos", concepto compartido por el administrador delegado del Comité Organizador, Andrea Varnier, quien destacó que las 61.221 entradas vendidas para la ceremonia en el Giuseppe Meazza "es un récord para una ceremonia inaugural de un Juego de Invierno".
En contrapartida, USiGRai (el gremio que nuclea a los periodistas de la Rai), apuntó contra los directivos de la empresa por "el pobre desempeño de la emisora en la ceremonia inaugural de los Juegos", mediante un comunicado.
"La dirección de la empresa no habrá pasado por alto la impresión general que causó la transmisión en directo de la ceremonia. Autoasignarse una tarea y luego demostrarse completamente incapaz de llevarla a cabo es solo la última iniciativa fallida de un director que desconfiaba de su anterior presentador y, a pesar de ello, fue recompensado por la Rai antes del crucial evento al confiarle la dirección de RaiSport", destaca la nota.
"Si el lema de los Juegos es 'Lo importante es participar', esto no debería ser así para alguien que, en lugar de recompensar el mérito, ha causado un duro golpe a la imagen del servicio público y a quienes trabajan en él", agrega.
"¿Son conscientes los altos directivos de la empresa, que lo han defendido durante mucho tiempo a pesar de las reiteradas protestas de la redacción, del daño que esto le ha causado a la reputación de la Rai?", se pregunta al aludir a Paolo Petrecca, director de RaiSport.
Los dardos apuntan a los errores cometidos durante la transmisión, al confundir a Matilda De Angelis con Mariah Carey, a la presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Kirsty Coventry con la hija del presidente de la República, Sergio Mattarella, junto al cual se la pudo ver en el palco de honor, al desconocimiento de cinco campeones y campeonas del voleibol italiano y a la cancelación del poema que debía recitar Ghali.
"Fue un gran honor para todo el voleibol italiano participar, con nuestras atletas, en la ceremonia inaugural. Sin embargo, espero una disculpa formal de la Rai y del director de RaiSport, organizador de la velada, por no reconocer a las atletas de la selección nacional Carlotta Cambi y a nuestra Anna Danesi, medallista de oro olímpica y campeona mundial, además de capitana de Italia", comentó Alessandra Marzari, presidenta de Vero Volley, al aludir a quienes portaron la antorcha sin haber sido reconocidas por los comentaristas de la emisora.
"Gracias a los telecronistas", fue el mensaje del capitán de la selección masculina de voleibol, Simone Giannelli, publicado en Instagram tras no haber sido reconocido, ni mencionado por los comentaristas de la Rai, al destacar que solo uno de los seis que participaron sí fue identificado por aquellos.
"Parece que solamente Paola Egonu es famosa. Pero no lo tomemos como algo personal... fue fantástico de todos modos", concluyó Giannelli, más contemplativo que el ex entrenador de la selección nacional masculina y diputado por el Partido Democrático, Mauro Berruto, quien citó un pasaje de los versos de Rodari leídos durante la ceremonia al aconsejarle a Petracca: "Hay cosas que hacer todos los días: leer, estudiar, informarse y liberarse de la ignorancia".
Vernier consideró que "las cosas resultaron muy bien en un contexto particular como el que elegimos y que no era sencillo, dado que por primera vez las ceremonias no se celebraron no en un solo lugar, sino en cuatro diferentes y estoy muy satisfecho con el resultado obtenido".
Sobre la participación del rapero Ghali, Vernier afirmó: "Me pareció preciosa la coreografía con chicos bailando y formando la imagen de la paloma olímpica con sus cuerpos. La idea del director de televisión era ver el conjunto y luego a cada uno individualmente. Me pareció un segmento muy poético y un aporte importante a la ceremonia", consideró.
No opinó del mismo modo el diputado Angelo Bonelli, del Grupo de los Verdes, quien consideró que "la Rai ejerció censura contra Ghali, que nunca fue mencionado por el comentarista y director de RaiSport, Paolo Petrecca, nunca apareció en primer plano y fue ocultado de la cobertura televisiva tras la polémica de los días anteriores, en la que el propio artista denunció censura previa".
"Se trata de un asunto grave, incompatible con la función de la radiodifusión pública. En un momento importante para el país, seguido por millones de personas en Italia y en el extranjero, la Rai optó por eliminar a un artista de la narrativa en lugar de garantizar información veraz y pluralismo. Esta es una señal política clara y preocupante", concluyó.
"La transmisión de la ceremonia tuvo una sucesión de meteduras de pata y errores: confusión, improvisación y falta de reconocimiento y valoración de los atletas italianos campeones mundiales y olímpicos, empezando por el voleibol. Fue un espectáculo indigno para un evento de esta magnitud. Lo ocurrido no fue casualidad. Es el resultado de políticas corporativas que premian la obediencia y la permanencia, no el mérito y la competencia", completó.
"Anoche se emitió un nuevo episodio vergonzoso de TeleMeloni: censuraron a Ghali dos veces. Antes de la ceremonia, decidiendo de antemano qué podía decir y qué no, y durante la misma, sin siquiera dignarse a enfocarlo en primer plano durante los tres minutos de actuación y sin permitir que el director de RaiSport, el siempre seguidor de (Giorgia) Meloni, Paolo Petrecca, mencionara su nombre", coincidió Nicola Fratoianni, diputado de "Sinistra Italiana".
"Fingen luchar por la libertad de expresión, pero solo conciben la libertad de escuchar lo que les conviene. Una vergenza. Por no habla de las inexactitudes y la falta de preparación durante los comentarios. Creo que nunca en la historia de la Rai los italianos han presenciado una escena como esta. Un insulto y una humillación para los miles de periodistas, técnicos y empleados públicos, que ciertamente no merecen", concluyó.
El diario británico "The Guardian" apuntó a otro tipo de censura al informar que la Casa Blanca publicó un video de la cadena NBC durante la ceremonia de apertura en la que se "silenciaron" los silbidos del público al vicepresidente estadounidense, JD Vance, presente en el palco de honor del Meazza, cuando lo enfocaron durante el desfile de la delegación de su país, sin siquiera comentar lo sucedido.
"Es sorprendente porque (Vance) es muy popular). Quiero decir, ahora está en un país extranjero y, para ser honesto, no fue silbado en ese país", declaró el presidente estadounidense, Donald Trump, al aludir a lo ocurrido mientras viajaba a bordo del Air Force One, en el canal oficial de la Casa Blanca en Youtube.
"Se puede disentir, pero los húespedes no deberían ser silbados.
Cada cual, en democracia, puede hacer lo que desee, pero no lo comparto, como no comparto los silbidos a la delegación israelí", comentó en diálogo con ANSA el canciller italiano, Antonio Tajani, al considerar "justa la ovación que le tributaron a la delegación de Ucrania".
"Estaba en el estadio y fue agradable ver que el público aplaudió a la delegación estadounidense. Es lindo ver fair play en un evento deportivo", destacó el vocero del COI, Mark Adams, eludiendo referirse a los silbidos a Vance, que tampoco escuchó Varnier: "Me enteré por los diarios", afirmó. (ANSA).



