Minnesota abre una pesquisa que podría derivar en cargos contra agentes federales de inmigración

Una fiscal de Minnesota anunció el lunes una investigación que podría derivar en cargos contra agentes federales, incluido el mando de la Patrulla Fronteriza Greg Bovino, por mala conducta durante una campaña de redadas migratorias.
La fiscal del condado de Hennepin, Mary Moriarty, señaló en una conferencia de prensa que su oficina ya está revisando 17 casos, incluido uno en el que Bovino arrojó una lata de gas lacrimógeno a manifestantes el 21 de enero. En otro, el 7 de enero, agentes federales realizaron un arresto ante una escuela secundaria y emplearon irritantes químicos cuando había estudiantes y personal en el área.
“Que no haya duda: no tenemos miedo de la batalla legal y estamos comprometidos a hacer esto correctamente”, afirmó Moriarty. “La Operación Metro Surge causó un daño incalculable a nuestra comunidad”.
El Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa la aplicación de las leyes migratorias, respondió en un comunicado la noche del lunes que ese tipo de intervención es una responsabilidad federal y que los estados no pueden procesar a agentes federales.
“Lo que estos estados están tratando de hacer es ilegal, y lo saben”, indicó el comunicado. “Los funcionarios federales que actúan en el curso de sus funciones son inmunes a la responsabilidad legal conforme a la ley estatal”.
El comunicado añadió que, en cambio, los funcionarios locales deberían considerar cómo sus acciones han puesto en peligro a los agentes federales del orden.
No se recibió de inmediato respuesta a un mensaje enviado a Bovino en busca de comentarios.
Bovino, quien surgió como una figura clave en las operaciones de control migratorio del gobierno de Trump, es conocido por llevar tácticas agresivas a las redadas en Minneapolis-St. Paul, Chicago y Los Ángeles. En Chicago, los agentes federales desplegaron con frecuencia irritantes químicos como medidas de control de multitudes en vecindarios residenciales, y un juez ordenó a Bovino usar una cámara corporal y presentarse a diario ante el tribunal para responder preguntas sobre la ofensiva. Esa orden fue revocada antes de su primera comparecencia obligatoria.
En ocasiones, los agentes adoptaron un enfoque enérgico para acorralar a los manifestantes en Minneapolis-St. Paul y detuvieron a numerosas personas que soplaban silbatos y grababan arrestos.
Con el tiempo, Bovino fue apartado de su papel de liderazgo en el operativo de Minnesota después de que agentes federales mataran a tiros, en días distintos de enero, a la madre de 37 años Renee Good y al enfermero de 37 años Alex Pretti, lo que derivó en manifestaciones a nivel nacional y críticas a las políticas de uso de la fuerza del Departamento de Seguridad Nacional.
La oficina de Moriarty ha habilitado un portal en línea donde se pueden subir fotos, videos y relatos de testigos presenciales de cualquier momento durante la Operación Metro Surge.
El gobierno de Trump ha defendido a los agentes federales, pero Moriarty ha dejado claro que su oficina está “recopilando pruebas sobre todo tipo de posibles delitos”, dijo Rachel Moran, profesora de derecho penal y labores policiales en la Facultad de Derecho de la Universidad de St. Thomas en Minneapolis.
En casos en los que los agentes usaron armas químicas sin justificación, arrojaron a personas al suelo o destrozaron ventanas de automóviles, mencionó Moran a modo de ejemplo, los fiscales podrían estar investigando agresiones o daños a la propiedad.
“Estas serían situaciones en las que el estado tiene que determinar: ¿hay pruebas de que los agentes actuaron ilegalmente y fuera del alcance de sus funciones autorizadas?”, explicó Moran. “Creo que los agentes hicieron cosas ilegales aquí. Lo vi”.
Aunque los agentes federales llevaron a cabo acciones de control migratorio en toda el área de las Ciudades Gemelas, como se conoce a las urbes vecinas de Minneapolis y St. Paul, la investigación de Moriarty solo se centrará en incidentes en el condado de Hennepin, que incluye Minneapolis y muchos de sus suburbios.
Su oficina también investiga las muertes de Good y Pretti, y ella se mostró “confiada” en que podrán presentar cargos. Moriarty dijo el lunes que su oficina está preparada para demandar al gobierno federal para obtener las pruebas que ha solicitado para las investigaciones si no recibe respuesta de ellos para el martes.
“La pregunta es: ¿deberíamos presentar cargos en un tribunal federal? ¿Esperamos que el gobierno federal nos obstruya? Yo diría que ya lo están haciendo”, manifestó Moriarty.
El Departamento de Justicia abrió una investigación de derechos civiles sobre la muerte de Pretti, pero indicó que no veía motivos para una investigación de derechos civiles sobre la muerte de Good. La Oficina Federal de Investigaciones impidió que los investigadores estatales accedieran a las pruebas en su caso.
El Departamento de Justicia y la Oficina Federal de Investigaciones no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
Mientras Moriarty abordó los desafíos que enfrentaría su oficina para presentar cargos contra agentes federales, dijo que están comprometidos con la transparencia y la rendición de cuentas.
Mark Osler, quien se desempeñó como director de la división penal durante un año bajo Moriarty en 2023 y 2024, dijo que, independientemente de si hay cargos, cree que el público puede esperar mayor claridad.
“Uno de los papeles más importantes que tiene la fiscalía… es decir la verdad, sacar a la luz lo que realmente ocurrió en un momento determinado”, señaló Osler, quien actualmente es profesor de derecho en la Universidad de St. Thomas. “Para cuando ella termine, todos sabremos más que sólo lo que vimos en esos videos iniciales. Estoy seguro de eso”.
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Raza informó desde Sioux Falls, Dakota del Sur, y Fingerhut informó desde Des Moines, Iowa.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.



