Miran de la Fed: riesgos por conflicto con Irán no son motivo para retrasar recortes

WASHINGTON, 4 mar (Reuters) - La inflación y otros riesgos derivados del conflicto militar entre Estados Unidos e Irán no han cambiado la necesidad de que la Reserva Federal apruebe recortes continuados de las tasas de interés este año, ya que se espera que las presiones sobre los precios se suavicen y el mercado laboral sigue en riesgo, afirmó el miércoles el gobernador de la entidad Stephen Miran.
El aumento de los precios del petróleo debido al conflicto "se reflejará en la inflación general, pero las pruebas de que se refleje en la inflación subyacente (...) son bastante limitadas (...) Me cuesta mucho entusiasmarme con las implicaciones políticas de lo que ha ocurrido hasta ahora", afirmó Miran en Bloomberg TV.
Asimismo, indicó que, en su opinión, la Fed debería realizar cuatro recortes de tasas de 0,25 puntos porcentuales este año para alcanzar un nivel más o menos neutral, algo que algunos de sus colegas más agresivos consideran que ya se ha alcanzado con un tipo oficial situado entre el 3,5% y el 3,75%.
A diferencia de 2022, cuando la invasión de Rusia a Ucrania provocó un alza global del petróleo y otras materias primas y contribuyó a avivar las presiones sobre los precios en general, Miran afirmó que la situación actual es diferente porque la política monetaria es restrictiva y la política fiscal menos expansiva, lo que reduce el riesgo de una inflación persistente.
Por otra parte, afirmó que la Fed no debería ignorar "los más de dos años de tendencia al debilitamiento gradual de los mercados laborales (...) Para mí, sigue habiendo indicios de que se necesita el apoyo de la política monetaria", incluyendo aspectos como la dificultad que han tenido los recién graduados universitarios para encontrar trabajo.
El lanzamiento durante el fin de semana de ataques masivos de Estados Unidos e Israel contra Irán ha añadido nuevos elementos de riesgo al debate sobre la política de la Fed, que ya estaba dividido.
La inflación se sitúa actualmente alrededor de un punto porcentual por encima del objetivo del 2% de la Fed y ha avanzado poco en un año.
El crecimiento del empleo se ha ralentizado hasta casi detenerse, aunque las autoridades monetarias no se ponen de acuerdo sobre si es un signo de debilidad de la demanda de mano de obra o, dado que el desempleo se ha mantenido relativamente bajo y estable en los últimos meses, muestra que la economía se está adaptando a las estrictas normas de inmigración que han limitado la oferta de trabajadores disponibles.
Sin embargo, el crecimiento del empleo en enero fue más fuerte de lo esperado, y las autoridades monetarias esperan ahora los datos de empleo de febrero para confirmar si las tendencias laborales pueden estar cambiando de rumbo. Un informe de la empresa privada de gestión de nóminas ADP registró las mayores ganancias en siete meses, superando las expectativas.
Mientras tanto, con el conflicto de Irán aún en lo que podrían ser sus primeras etapas y los funcionarios estadounidenses prometiendo que continuará hasta que se sustituya el régimen islamista del país, las autoridades de la Fed se han mostrado reacias a hacer nada más que señalar las nuevas incertidumbres en torno a las perspectivas.
La presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, dijo en una entrevista con The New York Times que está observando las repercusiones económicas del conflicto, pero sigue firme en su convicción de que las tasas deben mantenerse sin cambios, ya que la inflación parece estancada en un nivel alto.
A diferencia de Miran, que considera que la tasa neutral es mucho más baja que sus colegas, Hammack cree que la Fed ya se encuentra en un nivel neutro o cercano a él.
"Estamos en una buena posición desde el punto de vista de la política monetaria" y podemos responder a medida que los nuevos datos muestren cómo evolucionan el mercado laboral y los precios, afirmó Hammack. "Creo que podríamos mantener los tipos sin cambios durante bastante tiempo".
La Fed se reúne el 17 y 18 de marzo y se espera que mantenga las tasas estables. Aunque los inversores siguen esperando que recorte los tipos dos veces este año, el calendario se ha retrasado tras el inicio del conflicto con Irán, y ahora se prevé una primera reducción en julio, en lugar de en junio.
(Reporte de Howard Schneider; editado en español por Carlos Serrano)



