Moda: adiós a Valentino, el último emperador de la moda
El funeral se celebrará el 23 de enero en la Basílica de Santa María de los Ángeles

El mundo glamoroso de Valentino Clemente Ludovico Garavani, alias Valentino, nacido en Voghera el 11 de mayo de 1932 desaparece con él, el creador de la marca homónima, que amaba el lujo y Roma, donde dejó su corazón, aunque eligió París para desfilar.
Y hoy se apagó en Roma, en la serenidad de su residencia en la Appia Antica, rodeado del cariño de sus seres queridos.
La cámara ardiente se instalará este miércoles y jueves, de 11 a 18 en Piazza Mignanelli, histórica sede de la maison; el funeral, el viernes a las 11, en la Basílica de Santa María de los Angeles y de los Mártires.
En Piazza Mignanelli, justo detrás de Plaza de España, Valentino abrió su atelier a principios de los años 60, el más frequentado por las damas del jet set internacional.
Es al menos un punto fijo en comparación con los cambios de propiedad de la marca, vendida en 1998 a la casa alemana HDP, adquirida en 2002 por el Grupo Marzotto, pasó al fondo Permira y finalmente, en 2007, a la esposa del emir de Qatar, la poderosa jequesa Sheikha Mozah.
El último traspaso se realizó en 2023 con el grupo Kering, que adquirió el 30% del capital por 1700 millones de euros, con la opción de alcanzar la totalidad de la adquisición para 2029.
Y es en el número 23 de Piazza Mignanelli donde Valentino y su socio Giancarlo Giammetti abrieron en febrero de 2025 la Fundación Garavani Giammetti, destinada a albergar exposiciones de arte y moda y apoyar la formación de jóvenes diseñadores.
La última exposición fue la inaugurada el 18 de enero, "Venus-Valentino visto a través de los ojos de la artista portuguesa Joana Vasconcelos".
Valentino nunca abandonó su trabajo como diseñador.
"Dibuja vestidos incluso de noche", confió en 2007 Giancarlo Giammetti, su socio y excompañero de vida.
"No me gusta la gente que exhibe sus gustos sexuales. Me horroriza ver a dos hombres besarse en la calle. Giancarlo y yo nunca nos hemos tocado una mano en público. Es una cuestión de estilo", decía.
Su despedida de la moda en Roma duró tres días.
Fue una fiesta faraónica, el evento más glamoroso jamás diseñado en el mundo de la moda. Fueron invitados príncipes, divas de Hollywood, princesas y jefes de Estado.
En Roma, el 45° de Valentino es recordado aún como tres días de fiestas suntuosas, que incluyeron una retrospectiva de vestidos de archivo en el Ara Pacis, un desfile de alta costura en el complejo de S. Spirito in Sassia, una gala entre las columnas del Templo de Venus, nunca antes concedido, con el Coliseo de fondo y el premio Oscar Dante Ferretti a cargo de la escenografía.
Finalmente, una gala con baile y un concierto en vivo de Annie Lennox en una falsa pagoda china en tonos dorado, negro y rojo (su color favorito, una mezcla entre carmesí, púrpura y cadmio) instalada en el Parque de los Ciervos, en el corazón noble de Villa Borghese. Mil invitados bailaron hasta el amanecer.
Valentino bailaba rodeado de Caroline de Mónaco, Claudia Schiffer, Mick Jagger y otras celebridades. Una fiesta colosal, que le valió plenamente el apodo de "éltimo Emperador" de la moda.
El mismo epíteto que luego dio título al docu-film "The Last Emperor", dirigido por el cineasta Matt Tyrnauer, una película sobre los últimos dos años de actividad del diseñador, filmada entre pasarelas, bastidores y entrevistas.
"Siempre he seguido mi propio camino. Nunca he seguido el minimalismo, el grunge, es una ofensa para las mujeres ver cómo las visten", respondía a quienes le pedían que comentara sobre las modas del momento.
El quería hacer a las mujeres elegantes y siempre perfectas.
Tras un breve periodo de dirección de Valentino por parte de Alessandra Facchinetti, la maison fue dirigida por los dos diseñadores que habían acompañado a Valentino en sus últimos años, Pierpaolo Piccioli, actual director creativo, y Maria Grazia Chiuri, que en 2016 pasó a dirigir como primera mujer la maison Christian Dior.
Piccioli dirigió la maison solo desde 2016 hasta 2024.
Al couturier que ahora diseña para Balenciaga le sucedió rápidamente Alessandro Michele, quien aún está en funciones.
El joven Valentino había asistido a una escuela de figurino en Milán y había estudiado francés en la Berlitz School.
En París había seguido un curso de estilismo en l'Ecole de La Chambre Syndicale de la Couture.
En los años 50 colaboró con la maison Jean Dessés y con el atelier de Guy Laroche.
En 1957 fundó Valentino junto a su padre. Pero los altos costos de gestión habían puesto en crisis la actividad. Fue decisivo el ingreso a la sociedad de Giancarlo Giammetti, entonces estudiante de arquitectura, con quien Garavani inició una nueva maison ocupándose solo del aspecto creativo y dejando a él el financiero.
En 1959 Valentino abrió su atelier en Roma en Via dei Condotti y en 1960 comenzó la colaboración con Giammetti. En 1962, después del triunfo de su primera colección en Pitti Moda de Florencia, Valentino se convirtió en uno de los couturiers más populares del mundo.
En 1967 presentó su primera colección masculina.
En 1968 comenzó a usar como logo la letra V y creó el vestido de novia de Jacqueline Bouvier para las bodas con Onassis.
A partir de los años 70 abrió boutiques en las ciudades más importantes del planeta. El perfume que lleva su nombre nació en 1991.
En 1990 dio vida a la Asociación LIFE, con Giammetti, en apoyo de la investigación sobre el sida. (ANSA).



