Mueren 31 personas en ataque suicida en mezquita chiíta Pakistán; Estado Islámico reivindica autoría

Por Asif Shahzad
ISLAMABAD, 6 feb (Reuters) -
Un atacante suicida abrió fuego en las puertas de una mezquita chiíta en Islamabad antes de detonar una bomba, en un episodio que dejó al menos 31 fallecidos, el ataque más mortífero de este tipo en la capital de Pakistán en más de una década
El Estado Islámico reivindicó la autoría del atentado en un comunicado publicado en su canal de Telegram. El grupo militante también publicó una imagen en la que, según afirmó, se veía al atacante sosteniendo un arma, con el rostro cubierto y los ojos difuminados. Reuters no pudo verificar inmediatamente la foto.
Más de 170 personas resultaron heridas en la explosión, que se produjo después de que los guardias trataran de detener al atacante cuando este se dirigía al recinto de Khadija Tul Kubra Imambargah, en las afueras de la ciudad, informaron autoridades.
Las imágenes del lugar mostraban cadáveres ensangrentados tendidos en el suelo alfombrado de la mezquita, rodeados de fragmentos de cristales, escombros y fieles presas del pánico.
Decenas de heridos más yacían en los jardines de la Khadija Tul Kubra Imambargah, en una zona semiurbana a las afueras de Islamabad, mientras la gente pedía ayuda.
Los supervivientes dijeron que oyeron disparos y, segundos más tarde la explosión, poco después de que comenzaran las oraciones.
El hombre "se inmoló en la última fila de fieles", escribió el ministro de Defensa, Khawaja Asif, en X, afirmando que el autor del atentado tenía antecedentes de viajes a Afganistán. Culpó a India de patrocinar el ataque, sin aportar pruebas.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de la India condenó el atentado y desestimó la declaración de Pakistán por "infundada".
En el hospital público más grande de Islamabad, los familiares esperaban noticias fuera y en los pasillos abarrotados.
Sarfraz Shah, de 46 años, dijo que había ido a la mezquita con su hermano Manzar, de 39 años, como hacía todos los viernes.
Añadió entre lágrimas que no había rastro de su hermano por ninguna parte, pero cuando llegó al hospital descubrió que Manzar estaba entre los fallecidos.
El atentado fue el ataque suicida más mortífero en Islamabad en más de una década, según el observatorio de conflictos ACLED.
Los ataques con bombas son poco frecuentes en la capital, fuertemente vigilada, aunque Pakistán se ha visto afectado por una creciente ola de militancia en los últimos años.
Los chiitas, minoría en este país de 241 millones de habitantes predominantemente suníes, han sido objeto de violencia sectaria en el pasado, incluso por parte del grupo miliciano islamista suní Tehreek-e-Taliban Pakistan, que los considera herejes.
"El número de muertos en la explosión ha aumentado. Un total de 31 personas han perdido la vida. El número de heridos trasladados a los hospitales ha ascendido a 169", dijo el subcomisario de Islamabad, Irfan Memon, en un comunicado.
El 11 de noviembre, un ataque suicida con bomba mató a 12 personas en Islamabad e hirió a otras 27 en un ataque que, según Pakistán, fue perpetrado por un ciudadano afgano. Ningún grupo ha reivindicado la autoría de ese ataque. (Información de Asif Shahzad en Islamabad y Mushtaq Ali en Peshawar; redacción de Sakshi Dayal y Saad Sayeed; edición en español de María Bayarri Cárdenas y Javier Leira)



