NBA en Europa: las zonas de sombra a menos de dos años de su lanzamiento
El proyecto de la NBA de crear una liga en Europa todavía presenta muchas zonas de sombra a menos de dos años del lanzamiento previsto y en un momento en que la liga norteamericana aterriza en el Viejo...

El proyecto de la NBA de crear una liga en Europa todavía presenta muchas zonas de sombra a menos de dos años del lanzamiento previsto y en un momento en que la liga norteamericana aterriza en el Viejo Continente para dos partidos de liga regular.
En el menú, doble ración de Orlando-Memphis, el jueves en Berlín y el domingo en Londres.
Dos ciudades que forman parte del elenco para albergar una de las 12 franquicias permanentes de la competición que la NBA desea lanzar para el curso deportivo 2027-2028 junto con la FIBA, la Federación Internacional de Baloncesto.
Otros cuatro clubes deberían completar el cuadro, a través de la Liga de Campeones de Europa o de un torneo de clasificación.
Además de Londres y Berlín, la NBA apunta a París, Lyon, Madrid, Barcelona, Milán, Roma, Mánchester, Múnich, Atenas y Estambul, indicó en noviembre George Aivazoglou, al frente de su división de Europa y Oriente Medio.
Es decir, grandes ciudades en el corazón de mercados con alto potencial de crecimiento, según la NBA, para la cual el baloncesto europeo de clubes es tan interesante en lo deportivo como subdesarrollado en lo económico.
La identidad de los equipos, sin embargo, sigue siendo muy difusa. Según Aivazoglou, la NBA está en conversaciones "con equipos de baloncesto existentes, equipos de fútbol con una marca fuerte" y también contempla la creación de equipos partiendo "de cero".
- El Barça prefiere la Euroliga -
Sería, por ejemplo, el caso de Roma, que no tiene ni equipo ni afición por el balón naranja, y cuyo club de fútbol insignia, la AS Roma, no forma parte de las tres candidaturas examinadas, según el diario Il Tempo.
En Milán se apunta al Inter o al AC Milan, pero no al Olimpia, la histórica formación que dispone de una licencia de larga duración en la Euroliga, la competición estrella del Viejo Continente con la que competiría la NBA Europa si no llegan a un acuerdo.
Razonando ante todo en términos de marcas con impacto mundial y amplia base de aficionados, los dirigentes estadounidenses han contactado de la misma manera en París al PSG y no al Paris Basketball, participante en la Euroliga y en plena expansión.
Este modus operandi añade algunas preguntas legítimas sobre el potencial éxito del proyecto.
¿Cómo prescindir de clubes históricos que llenan sus pabellones con estruendo, como Partizán y Estrella Roja de Belgrado, Zalgiris Kaunas, Maccabi Tel Aviv e incluso Olympiacos o Panathinaikos?
O la decisión de apostar por Inglaterra, donde el baloncesto profesional de clubes sigue sin despegar realmente y es objeto de batallas judiciales.
El FC Barcelona anunció finalmente el martes a los demás accionistas de la Euroliga su intención de renovar su licencia en la gran competición por 10 años.
Una decisión que lo alejaría de la NBA Europa, aunque existan cláusulas de salida.
- Un precio de entrada disuasorio -
Entre los 13 accionistas de la Euroliga, solo el Asvel (cuyo presidente, Tony Parker, es partidario de la NBA Europa), el Real Madrid y el Fenerbahçe aún no han renovado su licencia, que expira en junio.
La NBA, que ha encargado a los bancos J.P. Morgan y The Raine Group iniciar conversaciones con posibles inversores, ha recibido "mucho interés positivo" por parte de marcas, según dijo el comisionado de la competición -máxima autoridad- Adam Silver a mediados de diciembre.
Es el caso del PSG, que no obstante considera que las negociaciones están poco avanzadas, en particular debido al precio de entrada exigido: entre US$ 500 millones y US$ 1.000 millones, según una fuente interna de QSI (Qatar Sports Investments).
Un precio exorbitante y disuasorio porque haría económicamente inviable la futura franquicia, añade la misma fuente.
Según la agencia de prensa económica y financiera Bloomberg, el derecho de entrada, a cambio del cual las franquicias serían accionistas de la NBA Europa, podría prorratearse a lo largo de varios años.
Para QSI y los otros clubes de fútbol contactados, más bien debería ser la NBA —que no quiso pronunciarse antes de la rueda de prensa de Silver del jueves en Berlín— la que desembolse dinero para beneficiarse de su base de aficionados e infraestructuras.
Dos posturas por ahora muy alejadas y con cada vez menos tiempo para acercarse.



