Nigeria: obispo de Kontagora, 50 muertos en ataques de bandas armadas
Prelado pide urgente intervención del gobierno

La masacre más devastadora ocurrió el pasado 3 de enero, cuando 42 hombres fueron asesinados en la aldea de Kasuwan Daji, cerca de Papiri, donde previamente habían sido secuestrados más de 200 estudiantes en noviembre.
El ataque comenzó el 28 de diciembre, cuando hombres armados en motocicletas emergieron de la Reserva de Vida Silvestre de Borgu, atacando varias aldeas.
En Kaiwa, mataron a cinco personas e incendiaron casas y almacenes de cereales, antes de dirigirse a Gebe, donde asesinaron a dos más.
Según el obispo Yohanna, en la tarde del 1.º de enero, los delincuentes quemaron documentos en una comisaría en Shafaci y luego se ocultaron en las montañas.
El 2 de enero, los atacantes invadieron el recinto de la Iglesia Católica en Sokonbora, destrozando un crucifijo y robando diversos objetos, incluidas motocicletas y teléfonos móviles.
Luego, ocuparon un asentamiento cercano de la etnia Kambari hasta el 3 de enero, cuando se trasladaron a Kasuwan Daji. Allí, incendiaron el mercado y las viviendas circundantes, llevando a cabo la ejecución de 42 hombres, tanto cristianos como musulmanes, tras atarles las manos.
Además, se informó que secuestraron a un número indeterminado de mujeres y niños; el fuego fue tan intenso que el humo era visible a 15 kilómetros de distancia.
El obispo Yohanna ha instado a una intervención inmediata del gobierno, resaltando la urgente necesidad de una fuerza militar "numerosa y bien equipada" que pueda perseguir y eliminar a los delincuentes que operan desde la Reserva de Vida Silvestre de Kainji. Sin una respuesta efectiva, advierte, la comunidad enfrentará una pérdida continua de vidas y un desplazamiento masivo de personas.
Ayuda a la Iglesia que Sufre reafirma su compromiso con las comunidades afectadas y se une al clamor de la Iglesia local, exigiendo a las autoridades nigerianas la implementación de medidas inmediatas y efectivas para proteger a la población civil, poner fin a la impunidad de los grupos armados y desmantelar sus bases en las zonas forestales de la región.
(ANSA).



