Nuevos ataques rusos dejan dos muertos y miles de edificios sin calefacción en Ucrania
Ataques rusos contra Ucrania en la noche del miércoles provocaron la muerte de dos civiles en el este del país y dejaron sin calefacción a cerca de 2.600 edificios residenciales en...
Ataques rusos contra Ucrania en la noche del miércoles provocaron la muerte de dos civiles en el este del país y dejaron sin calefacción a cerca de 2.600 edificios residenciales en la capital, anunciaron el jueves autoridades locales.
En la ciudad de Lozová (este), atacada con misiles y drones, un hombre y una mujer murieron en sus domicilios y otras seis personas resultaron heridas, indicó un responsable local, Serguii Zelenski.
"Fue una de las noches más aterradoras para nuestra comunidad desde el inicio de la invasión" rusa de 2022, lamentó.
En la capital, Kiev, donde los ataques nocturnos rusos volvieron a apuntar a infraestructuras energética, "cerca de otros 2.600 edificios están sin calefacción", afirmó su alcalde, Vitali Klitschko, quien reportó además dos heridos.
Klitschko recordó que más de 1.100 edificios residenciales —de un total de 12.000 en la capital— ya estaban sin calefacción tras los ataques rusos de las últimas semanas.
Los últimos bombardeos han dejado además sin electricidad a más de 100.000 hogares en Kiev, indicó en un comunicado el operador privado DTEK.
Según la Fuerza Aérea ucraniana, Rusia lanzó 24 misiles y 219 drones contra Ucrania en la noche del miércoles.
Los ataques se dirigieron principalmente contra las ciudades de Kiev, Járkov (noreste), Dnipró (centro-este) y Odesa (sur).
En Dnipró, cuatro personas resultaron heridas, entre ellas dos niños, y alrededor de 10.000 hogares quedaron sin electricidad, señalaron las autoridades.
En Odesa, unos 300.000 habitantes se quedaron sin agua corriente debido a los cortes de electricidad, anunció el vice primer ministro ucraniano, Oleksii Kuleba.
"Es un nuevo intento de privar a los ucranianos de servicios básicos en pleno invierno", particularmente riguroso este año, denunció Kuleba.
Los ataques rusos a la infraestructura ucraniana han provocado la peor crisis energética en el país desde el inicio de la guerra, con cientos de miles de hogares sin calefacción y electricidad, con temperaturas que en ocasiones descienden por debajo de los -20°C.



