Orbán insta a la UE a levantar las sanciones contra el petróleo ruso ante la guerra en Oriente Medio
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, pidió a la Unión Europea (UE) que suspenda las sanciones contra el petróleo y el gas rusos ante la subida de los precios del crudo como...

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, pidió a la Unión Europea (UE) que suspenda las sanciones contra el petróleo y el gas rusos ante la subida de los precios del crudo como consecuencia de la guerra en Oriente Medio.
Los precios del petróleo superaron los 100 US$ por barril por primera vez desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, mientras que Irán, atacado por Estados Unidos e Israel, continúa sus represalias contra las infraestructuras petrolíferas de sus vecinos del Golfo.
Orbán, cercano al presidente ruso Vladimir Putin, ha criticado en varias ocasiones las sanciones de la UE contra Rusia, utilizando su veto para obtener exenciones.
"Debemos revisar y suspender todas las sanciones impuestas contra la energía rusa en toda Europa. Hoy he tomado esta iniciativa en una carta dirigida a la presidenta de la Comisión (Europea), Ursula von der Leyen", declaró el líder nacionalista húngaro en un vídeo publicado en Facebook.
El mandatario añadió que la escalada de la disputa entre Hungría y Ucrania sobre el bloqueo de los suministros de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba, que atraviesa territorio ucraniano, también se ha convertido en una "grave amenaza" para el bloque europeo.
Hungría y Eslovaquia acusan a Ucrania de retrasar deliberadamente la reapertura de este oleoducto, que según Kiev fue dañado por ataques rusos a finales de enero.
En represalia, Orbán bloquea un préstamo de 90.000 millones de euros de la UE al país, así como una nueva serie de sanciones contra Moscú, alegando lo que denomina como el "bloqueo petrolero ucraniano".
El dirigente nacionalista, en el poder desde hace 16 años, ha intensificado recientemente sus ataques políticos contra Ucrania ante la proximidad de las elecciones legislativas del 12 de abril, en las que los sondeos le auguran una derrota.
Las relaciones entre ambos países tocaron fondo a finales de la semana pasada, tras la detención el jueves en Hungría de siete empleados de un banco público ucraniano que transportaban 40 millones de US$, 35 millones de euros y nueve kilogramos de oro desde Austria. Si bien fueron finalmente expulsados el viernes, los fondos no han sido devueltos.



