Paleontología: Hallan un dinosauro en miniatura, pesaba menos de un kilo
Es el más pequeño de América del Sur, con una antigedad de 95 millones de años

Llamado Alnashetri cerropoliciensis, data de hace unos 95 millones de años y representa el eslabón perdido en la evolución del grupo Alvarezsaurus, dinosaurios similares a aves conocidos por sus diminutos dientes y sus robustas extremidades anteriores que terminaban en una única y gran garra con forma de pulgar.
Un grupo internacional liderado por paleontólogos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentna identificó un esqueleto excepcionalmente bien preservado de alvarezsaurio en La Buitrera, al norte de Río Negro, informó el diario Infobae.
El fósil fue hallado en 2014 en el área de fósiles, en la denominada Formación Candeleros, y data del Cretácico.
El CONICET destacó que el fósil presenta un grado de preservación y completitud superior al de otros restos hallados en 2004 en la misma zona.
En la investigación participaron científicos de Argentina y Estados Unidos, entre ellos integrantes de las universidades de Minnesota, Field Museum, Stony Brook y Coe College, junto a la Fundación Azara y otros institutos.
Al igual que otros alvarezsaurios, Alnashetri tenía un hocico aguileño, extremidades anteriores cortas y extremidades posteriores largas con garras.
Sin embargo, no tenía dedos encogidos en las extremidades anteriores, ni sus dientes estaban tan miniaturizados como los de otros especímenes. Esto demuestra que algunos alvarezsaurios evolucionaron hasta volverse diminutos mucho antes de desarrollar estas características especializadas, que se cree que son adaptaciones para una dieta basada en hormigas.
El análisis microscópico de los huesos confirmó que el espécimen de Alnashetri cerropoliciensis era un adulto de al menos cuatro años.
Al identificar fósiles de alvarezsaurio hallados previamente en colecciones de museos de Norteamérica y Europa, el equipo de paleontólogos demostró que estos animales se originaron mucho antes de lo que se creía, cuando los continentes aún estaban unidos en el supercontinente Pangea.
Por lo tanto, su dispersión se debió a la fragmentación de las masas continentales, más que a migraciones oceánicas improbables. (ANSA).



