Palestinos desplazados en 1948 dicen que esta guerra en Gaza es "peor"

Liga Jabr, una mujer palestina de 89 años, se acuerda de cómo el conflicto obligó a su familia a desplazarse cuando era niña. Ahora, 75 años después, asegura que la guerra que está devastando a Gaza desde hace 100 días es "peor".
"Esta guerra es peor que cualquier otro desplazamiento" causado por los anteriores conflictos, explica a la AFP Jabr desde un campo de refugiados en Rafah, en el extremo sur de la Franja de Gaza.
La guerra estalló tras el ataque sin precedentes del movimiento islamista palestino Hamás el 7 de octubre en suelo israelí, en el que murieron unas 1.140 personas, en su mayoría civiles, y unas 250 fueron secuestradas.
Israel prometió "aniquilar" a Hamás y bombardea masivamente el enclave palestino, gobernado por el movimiento. Cerca de 24.000 personas han muerto, sobre todo mujeres y menores, según el ministerio de Salud del grupo islamista.
Según la ONU, la situación humanitaria es catastrófica y 1,9 millones de un total de 2,4 millones de habitantes han tenido que abandonar sus casas en el exiguo territorio.
Jabr, que era una adolescente en 1948, se acuerda de la "Nakba", la "catástrofe" que fue el desplazamiento y la expulsión de unos 760.000 palestinos de sus tierras con la creación del Estado de Israel.
- "Incomparable" -
"Para ser honesta, tengo miedo", dice Jabr. "Nunca vi una guerra como esta. Es una vergüenza", se lamenta la anciana.
Como ella, muchos gazatíes, la mayoría descendientes de los desplazados palestinos de 1948, hablan de la "Nakba".
Las autoridades israelíes niegan querer expulsar a la población palestina del enclave, de donde salieron en 2005, dos años antes de que Hamás llegara al poder.
En la primera guerra arabo-israelí en 1948, Jabr tuvo que dejar su pueblo de Julis, ahora en territorio israelí, cerca de Ascalón y de Gaza. Pero el ejército "no nos mató", dice.
"Ahora, los israelíes bombardean la población desde el aire y destruyen viviendas enteras", añade. La casa de su familia, en Deir al Balah, en el centro, ha quedado reducida a ruinas y dice haber perdido a una decena de familiares.
Israel acusa a Hamás de utilizar a la población como escudos humanos, lo que el movimiento islamista niega.
Rayqa Abu Aweideh, parienta de Jabr y nacida en 1935, repite que esta guerra es "más dura y más cruel" que las otras.
En 1948, su familia se fue de Al Majdal, ahora en el centro de Israel, para instalarse en Jan Yunis, en el sur de Gaza.
Pero, huyendo de los violentos combates en esta localidad, la mujer se ha instalado en casa de su hija en Rafah. Y de ahí no se moverá, dice: "Quiero quedarme aquí, aunque muramos".
Juma Abu Qamar, de 80 años, siempre pensó que un día podría volver a su pueblo natal, Yibna, en el centro de Israel. Ahora ya no lo cree.
En su opinión, el trauma es peor ahora: en 1948, "no vimos" soldados israelíes, "caminamos a lo largo de la costa hasta Gaza".
La cantidad de bombas que caen en el pequeño territorio es "incomparable con lo que vimos antes, nunca tuvimos que hacer frente a una guerra así, una guerra de aniquilación", dice.
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