Perfiles-principales candidatos a la presidencia de guatemala

Por Sofia Menchu y Diego Oré
Ciudad de guatemala, 19 jun (reuters) - los guatemaltecos elegirán el domingo al sucesor del presidente alejandro giammattei para el periodo 2024-2028, en unos comicios que se definirían en un balotaje ya que ningún candidato lograría los votos necesarios para ganar en primera vuelta.
También sufragarán por la renovación del Congreso unicameral y las autoridades municipales.
A continuación, los tres aspirantes presidenciales con más opciones de pasar a la segunda vuelta del 20 de agosto, según los principales sondeos:
Sandra torres
En las últimas dos elecciones presidenciales, Torres perdió en la segunda vuelta. Sin embargo, su respaldo ha ido creciendo desde entonces y la exprimera dama (2008-2011) de 67 años se ha mostrado confiada de que, para ella, "la tercera es la vencida".
Ha prometido que de ganar la presidencia quitará el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a los productos de la canasta básica, dará préstamos a jóvenes emprendedores, bajará las tarifas de luz y reducirá a la mitad los precios de las medicinas.
La candidata nació y creció en el empobrecido municipio Melchor de Mencos, a un paso de la frontera con Belice, y fue criada en una familia de cinco hermanos.
Terminó la secundaria en Belice, donde aprendió su lengua oficial (el inglés), lo que le valió para trabajar como profesora y secretaria bilingüe y financiar sus estudios de Ciencias de la Comunicación. Luego se especializó en Políticas Públicas.
Torres empezó su vida política en 2003 cuando, junto con su esposo, el fallecido expresidente Álvaro Colom, fundó el socialdemócrata UNE (Unidad Nacional de la Esperanza), uno de los pocos partidos longevos que quedan en el país.
En las elecciones de 2007 Colom ganó la presidencia y ella tomó relevancia como Primera Dama tras implementar y dirigir los programas sociales, famosos durante ese gobierno y por los que aún sigue teniendo un amplio respaldo en las áreas rurales.
En marzo de 2011 se divorció de Colom, pero aún así se le prohibió participar de las presidenciales de ese año por un artículo de la Constitución que impide a los familiares de un mandatario tentar la presidencia.
Volvió a buscar la presidencia en 2015 y 2019 pero quedó en segundo lugar. Pese a las derrotas, su partido se ha convertido en la primera fuerza legislativa. En 2019, la también madre de cuatro hijos de su primer matrimonio, fue acusada por la extinta Comisión Internacional contra la Impunidad (CICIG) de financiamiento electoral no registrado y asociación ilícita.
Estuvo presa cuatro meses. En noviembre de 2022 su caso fue cerrado sin "suficientes evidencias" para condenarla.
Edmond mulet
Hace apenas un mes, diversas encuestas mostraban que el exdiplomático de 72 años no lograría pasar a la segunda vuelta, pero tras la remoción del empresario Carlos Pineda, la suerte empezó a sonreírle y, según sondeos, ha trepado al segundo lugar.
De la mano del novel partido centroderechista Cabal, busca un cambio -aunque con rostros conocidos y salpicados de corrupción- y ha prometido que, de llegar al poder dará un bono de 64 dólares a la tercera edad, repartirá medicinas gratis y combatirá las extorsiones.
Hijo del diplomático Augusto Mulet y de la canadiense Simone Lesieur, el candidato nació en Ciudad de Guatemala en 1951 pero pasó parte de su infancia entre Canadá y Suiza debido a las asignaciones de su padre.
Tras graduarse como abogado y especializarse en el extranjero, regresó a Guatemala para trabajar diversos periódicos. Llegó a tener una columna semanal reconocida.
Durante la guerra civil guatemalteca (1960-1996), que dejó unos 200,000 fallecidos, Mulet gestionó y obtuvo asilos para varios perseguidos políticos o sus familiares. Sin embargo, en 1981 fue acusado de formar parte de una red de adopciones ilegales de menores de edad. La denuncia, que él calificó como "política", nunca prosperó.
Al año siguiente cofundó el centrista Partido Nacional Renovador (PNR) e inició un paso por el Congreso que lo llevaría hasta su presidencia entre 1992 y 1993. Luego emprendió su carrera diplomática como embajador de Guatemala ante Estados Unidos. Más tarde fue el representante ante la Unión Europea.
Desde 2006 empezó una década en las Naciones Unidas (ONU) al presidir una misión en Haití. De regreso a casa se postuló a las elecciones presidenciales de 2019 con la consigna de renovar la política guatemalteca, pero quedó tercero.
Zury ríos
En marzo de 1982, cuando Zury Ríos tenía 14 años, un grupo de oficiales del Ejército dio un golpe de Estado y tomó el poder en Guatemala. Su padre, Efraín Ríos Montt, fue llamado para liderar el país.
Aunque sólo gobernó por 16 meses, a Ríos se le recuerda como uno de los representantes más duros de los gobiernos militares de Centroamérica. Fue hallado culpable de genocidio y crímenes de lesa humanidad aunque finalmente su sentencia de 80 años de prisión fue anulada por supuestas irregularidades.
Con esa pesada mochila, ella inició su vida política a los 21 años en el partido de extrema derecha Frente Republicano Guatemalteco (FRG), fundado por su padre. En las elecciones de 1995 consiguió llegar al Congreso por el FRG. Permaneció como diputada por cuatro legislaturas consecutivas hasta 2012.
En los primeros meses de 2013, durante el juicio a su padre que murió en 2018, Ríos, la última de los tres hijos del fallecido dictador, lo acompañó a todas las audiencias y aseguró que era "inocente". Se refiere a él como su "inspiración".
Ríos participó en las elecciones presidenciales de 2015 pero quedó en el quinto lugar con apenas 288.000 votos. Se volvió a postular para los comicios de 2019 pero finalmente no apareció en la boleta por la prohibición constitucional a los familiares de expresidentes.
La política de 55 años, casada en cinco oportunidades y con una hija, ha prometido implementar una estrategia de seguridad como la del mandatario salvadoreño Nayib Bukele, quitar el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y la muerte civil para los condenados por corrupción para así no permitirles presentarse a cargos públicos.
(Reporte de Sofía Menchú en Ciudad de Guatemala y Diego Oré en Ciudad de México; Editado por Ana Isabel Martínez)






