Pinheiro Braathen acude al rescate de Milán-Cortina tras el fiasco de Malinin
Cuando todavía los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina no se habían recuperado del shock del impensable octavo puesto de Ilia Malinin el viernes en el patinaje artístico, el fenómeno brasileño Lucas Pinheiro Braathen se postuló como nuevo ídolo del evento este...

Cuando todavía los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina no se habían recuperado del shock del impensable octavo puesto de Ilia Malinin el viernes en el patinaje artístico, el fenómeno brasileño Lucas Pinheiro Braathen se postuló como nuevo ídolo del evento este sábado con su oro histórico en el eslalon gigante.
Nunca antes Brasil y Latinoamérica habían conseguido una medalla en unos Juegos de Invierno y el esquiador nacido en Oslo hace 25 años y que representa al país de su madre desde 2024 no solo terminó con esa anomalía sino que lo hizo colgándose un oro en una de las pruebas importantes del esquí alpino y en un escenario mítico como es la pista Stelvio de Bormio.
"Escuchar el himno ha sido el mejor momento de todo lo que estoy viviendo hoy. Es un día de muchas emociones y todavía no sé ni dónde estoy", afirmó Pinheiro Braathen, al que se le quebraba la voz en las diferentes entrevistas después de su victoria.
El lunes, en el eslalon, buscará un nuevo triunfo para confirmarse como nueva estrella de las disciplinas técnicas.
- Un número 1 eclipsado -
Este sábado escuchó con los ojos humedecidos el himno brasileño en un podio en el que estaba acompañado por dos suizos, Marco Odermatt (a 58 centésimas, plata) y Loïc Meillard (a 1 segundo y 17 centésimas, bronce).
Odermatt, número 1 mundial del esquí alpino desde hace cuatro inviernos y actualmente líder de las clasificaciones de la Copa del Mundo en descenso, supergigante y eslalon gigante, perdió este sábado la última bala que tenía en la recámara para irse de estos Juegos con una medalla de oro.
En las cuatro pruebas de su programa olímpico, la estrella suiza ha conseguido tres medallas, ya que antes de la plata de este sábado fue también plata en la combinada por equipos y bronce en el supergigante.
"Hubiera estado bien que alguna fuera de oro, pero ya tengo una en casa (la del eslalon gigante de Pekín 2022)", declaró Odermatt este sábado, haciendo en cualquier caso "un balance muy positivo" de su paso por estos Juegos Olímpicos.
- Karlsson, sin triplete -
En el esquí de fondo, la sueca Frida Karlsson se quedó con la miel en los labios de un nuevo oro y tuvo que conformarse con la plata en la prueba femenina de relevo por equipos 4x7,5 km, donde Noruega fue la triunfadora.
Karlsson, campeona en estos Juegos en esquiatlón y en los 10 km libres, se sintió indispuesta después de la plata de este sábado y canceló su comparecencia en la conferencia de prensa.
También triunfó Noruega en el esprint femenino 7,5 km de biatlón, con oro para Maren Kirkeeide, mientras que la australiana Jakara Anthony triunfó en los moguls dobles paralelos del esquí acrobático y el estadounidense Jordan Stolz en los 500 metros del patinaje de velocidad.
- La resaca de Malinin -
Más allá de las pruebas de la jornada, este sábado había otro asunto que inevitablemente estaba presente en las conversaciones, el del shock vivido el viernes con Malinin, el dominador absoluto del patinaje artístico en los últimos años, que se vio vencido por la presión y, con dos caídas incluidas, apenas pudo ser octavo.
"No he visto algo así en la vida. Fue una noche muy sorprendente, pero esto envía el mensaje de que los Juegos son algo muy especial", admitía este sábado a la AFP el francés Florent Amodio, campeón de Europa en 2011 y actualmente entrenador.
Otro nombre ilustre del patinaje, el estadounidense Nathan Chen, campeón olímpico en 2022, admitía al micrófono de Yahoo Sport su incredulidad: "no puedo explicar qué ha podido pasar".



