Política: ataques de Meloni al poder judicial y mayor presión sobre la seguridad
"No siempre estoy de acuerdo con Mattarella. La UE debería hablar con Putin"
Lo deja claro en una conferencia de prensa de casi tres horas. Abarca desde la "confianza" en la liberación de los italianos en Venezuela —empezando por Alberto Trentini— hasta Ucrania, reiterando la necesidad de que Europa reanude las conversaciones con Vladimir Putin. Desde la tragedia de Crans-Montana ("No dejaremos a las familias solas") hasta las relaciones con Sergio Mattarella, con quien "no siempre" está de acuerdo: pero el jefe de Estado "está ahí cuando se trata de defender el interés nacional, y eso es todo".
Entre las 40 preguntas (más una) de esta reunión, ahora a principios de año, la primera ministra sondea su futuro en el Palacio del Quirinal. Primero bromea diciendo que quiere trabajar con Rosario Fiorello (presentador de TV), y luego responde: "no quiero ascender de nivel".
Un segundo mandato en el Palacio Chigi dependerá "del voto de los italianos"; ahora quiere terminar la legislatura como la empezó. Las elecciones anticipadas "no están en mi radar", ni son una estrategia "del terrible Fazzolari", el subsecretario de Gobierno. Y el referéndum, que según confirma el Consejo de Ministros fijará para el 22 y 23 de marzo el lunes, no será un punto de inflexión: "Permitiría aprobar las disposiciones de aplicación antes del nuevo CSM".
Se han producido varios ataques contra el poder judicial.
Más allá de las "mentiras" sobre el referéndum, y aunque asegura que la responsabilidad civil no está en la agenda, Meloni enumera una serie de casos noticiosos que "deben responsabilizar a los magistrados por decisiones que ponen en peligro nuestra seguridad".
Este será el tema clave en el año preelectoral. "La delincuencia ha disminuido un 3,5%", pero los resultados "no son suficientes": en 2026 se implementarán medidas contra las pandillas de menores, la prohibición de que los menores porten cuchillos y la prohibición de las velas en los bares, las mismas que provocaron el incendio en Crans-Montana. "No es un desastre, seremos implacables con la responsabilidad", asegura, explicando que ha dado instrucciones a la Fiscalía del Estado para que contacte con los fiscales suizos y romanos.
Meloni confirma contactos con la oposición en relación con la ley electoral: el sistema proporcional con bonificación mayoritaria "beneficia a todos" y "si hay oposición, el Parlamento decidirá por mayoría".
Entre los ataques a la izquierda (y a la CGIL, central obrera), hubo uno sobre las protestas tras la incursión de Trump en Venezuela: "Siempre en el lado equivocado de la historia", bramó Meloni. La primera ministra explicó: "Discrepo con el presidente estadounidense en muchas cosas: por ejemplo, creo que el derecho internacional debe defenderse, y cuando se infringen las normas, todos estamos mucho más expuestos. Cuando discrepo, se lo digo". No apoyaría una acción militar en Groenlandia y la descarta.
"El mensaje de Trump es que no aceptará injerencias extranjeras en esa zona", especificó, anunciando que para finales de mes, la Farnesina (Cancillería italiana) lanzará "la estrategia italiana sobre el Ártico". Las "directrices" de la política exterior son las indicadas por Sergio Mattarella: "la UE y la Alianza Atlántica. Busco luz, no sombras, en las relaciones con nuestros aliados", afirmó Meloni.
Respecto a la paz en Ucrania, la premier argumentó que es hora de que "Europa también hable con Moscú", no "de forma aleatoria", sino con "un enviado especial de la UE". "Hoy en día, no hay opción para tropas sobre el terreno bajo el amparo de la ONU", y "el principal instrumento para garantizar la paz" es el tomado del Artículo 5 de la OTAN, una idea italiana.
Y en cualquier caso, la primera ministra sostiene que "para evitar la guerra, debemos apoyar a Kiev", aunque quizás para la mayoría de los italianos "es más fácil defender el interés nacional retrocediendo".
En el ámbito económico, Meloni anuncia que el plan de vivienda es inminente y aspira a "100.000 viviendas asequibles en los próximos 10 años". Y aclara: "no respaldaremos propuestas depredadoras". El tono se endurece cuando la primera ministra responde al caso de las escuchas telefónicas de su jefe de gabinete, Gaetano Caputi: "es Domani (un periódico, NDR) quien debe explicar; publicó información sensible que no se pudo obtener de fuentes abiertas". (ANSA).



