Política: Millones ante la TV por mensaje de fin de año del presidente
Un discurso marcado por los acontecimientos de la República

Un discurso marcado por los acontecimientos de la República, que se acerca a su octogésimo aniversario. Un "mosaico" de reflexiones. Las figuras políticas supieron plasmar esta o aquella reflexión, inspirándose en sus sentimientos más profundos. La primera ministra, Giorgia Meloni, aseguró que el 2 de junio, "Italia se presenta" al aniversario de la República con la "autoridad, la credibilidad y el respeto que le son reconocidos a nivel mundial".
Los líderes, del amplio espectro, se centraron en los desafíos actuales, como la sanidad y el empleo. Incluso el viceprimer ministro y secretario de la Liga, Matteo Salvini, quien no siempre se ha alineado con el jefe de Estado en el pasado, agradeció esta vez sus "oportunas y sabias reflexiones" sobre la paz. Sin embargo, dentro de la Liga, hubo una voz disidente: la del vicesecretario Roberto Vannacci: "No seguí el discurso de Mattarella -dijo tras su tradicional chapuzó de Año Nuevo en Viareggio-. Lo veré eventualmente en diferido". En resumen, no fue precisamente una certificación de atención.
Tras el mensaje, Mattarella recibió llamadas telefónicas de la premier Meloni y de los presidentes del Senado, Ignazio la Russa, y de la Cámara de Diputados, Lorenzo Fontana. Meloni agradeció a Mattarella y reiteró que el gobierno seguirá haciendo todo lo posible, a todos los niveles, para garantizar que la paz regrese a Ucrania y Medio Oriente lo antes posible.
Siguiendo el mensaje del presidente, Meloni enfatizó el apoyo a los jóvenes. La paz y las nuevas generaciones fueron los puntos clave citados por Salvini: "Es un honor y un deber, para mí y para todo el gobierno, seguir trabajando por un gran plan de vivienda para jóvenes y familias".
Para el viceprimer ministro y secretario de la Forza Italia (FI), Antonio Tajani, "las altivas palabras del jefe de Estado nos comprometen a todos a trabajar para contribuir a la consolidación de la paz en Ucrania, Medio Oriente, Sudán y todas las partes del mundo donde mueren personas a causa de la guerra".
Maurizio Lupi, presidente de Noi Moderati, en cambio, enfatizó el llamado al espíritu constituyente: "Para construir el futuro juntos, necesitamos un clima de diálogo franco, respetando las diferencias". Pero para Angelo Bonelli, de AVS, "esto es exactamente lo contrario de lo que está sucediendo, con una reforma del premierato que pretende marginar el papel del Presidente de la República".
La oposición destacó los pasajes que con mayor probabilidad se interpretarían como avisos al gobierno, como "la referencia a la importancia de preservar los logros sociales de la sanidad universal y un sistema universal de seguridad social -según la secretaria del Partido Democrático, Elly Schlein- el derecho a la vivienda y a un salario justo".
El presidente del M5S, Giuseppe Conte, también preponderó cómo Mattarella habló de "paz, trabajo justamente remunerado, justicia social y la defensa de la sanidad pública, el bienestar y el medio ambiente" precisamente cuando "las decisiones equivocadas podrían poner en peligro el futuro de esos valores, esos derechos".
El mensaje de fin de año, precisó Nicola Fratoianni, de AVS, "es una vez más un punto de referencia para cada uno de nuestros trabajos diarios". El secretario de Pi— Europa, Riccardo Magi, leyó un llamamiento para garantizar que "el apoyo a la resistencia ucraniana continúe". El presidente de IV, Matteo Renzi, expresó a Mattarella palabras de "gratitud y aprecio". El secretario de Acción, Carlo Calenda, fue enfático: "La claridad con la que Mattarella posiciona a Italia vale más que meses y meses de debate entre la mayoría y la oposición". (ANSA).



