Religión: primera mujer líder de la Iglesia Anglicana asume el cargo
Sarah Mullally es la 106.ª arzobispa de Canterbury. Protestas durante la ceremonia

La ceremonia, marcada por la tradición y la sobriedad, tuvo lugar ante obispos y funcionarios del Rey Carlos —jefe nominal de la Iglesia de Inglaterra—, quien declaró a Mullally como la 106.ª Arzobispo de Canterbury y le entregó el "mandato", que define sus funciones en el cargo. Hubo también una breve interrupción debido a un miembro del clero que protestó y criticó la elección de Mullally.
Según informes de prensa, se trataba del reverendo emérito Paul Williamson, quien también se ha opuesto a las obispas en el pasado, y quien fue escoltado fuera de la catedral. La Primada de la Iglesia Anglicana enfatizó la gran importancia de este momento, hablando de los desafíos que enfrentará en un "mundo fragmentado".
En una entrevista con la BBC, reiteró su compromiso con los escándalos de acoso y encubrimientos internos dentro de la institución, que hace apenas dos años obligaron a su predecesor, Justin Welby, a dimitir por el encubrimiento que le dio a un abogado vinculado a la Iglesia, John Smyth, quien durante años promovió campamentos juveniles en África y finalmente fue expuesto como depredador sexual de al menos 130 jóvenes.
"Siento el peso de la posición, pero también soy muy consciente del enorme apoyo que he recibido de las personas que me han escrito o me han conocido en la calle", declaró Mullally, prometiendo además medidas enérgicas para combatir la misoginia.
En los últimos meses, ella también ha estado en el centro de la controversia por su gestión de un caso de abuso que se remonta a su época como obispa de Londres. La nueva líder anglicana ha prometido máxima transparencia, afirmando que es consciente de un escrutinio "más riguroso" de sus acciones, y ha reiterado la necesidad de ofrecer la máxima protección a las víctimas de acoso. (ANSA).



