Resumen 1-israel mata al líder de hezbolá, hasán nasralá, y priva a irán de su principal aliado

(Agrega detalles, citas y contexto)
Por Maayan Lubell y Maya Gebeily
Jerusalén/beirut, 28 sep (reuters) - israel mató al líder de hezbolá, sayed hasán nasralá, en un potente ataque aéreo en beirut, asestando un duro golpe al grupo respaldado por irán, que se tambalea por la escalada de ataques israelíes.
El ejército israelí dijo el sábado que eliminó a Nasralá en un ataque perpetrado contra el cuartel general del comando central del grupo en los suburbios del sur de Beirut un día antes. Hezbolá confirmó su muerte, sin precisar cómo ocurrió.
Su muerte supone un duro golpe tanto para Hezbolá como para Irán, ya que elimina a un influyente aliado que contribuyó a convertir a Hezbolá en el eje de la red de grupos afines a Teherán en el mundo árabe.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, describió la eliminación de Nasralá como un paso necesario para "cambiar el equilibrio de poder en la región en los próximos años". En un comunicado afirmó que "Nasralá no era un terrorista, era el terrorista", advirtiendo de que se avecinan días difíciles.
El presidente de Estados Unidos,
Joe biden
, describió la muerte de Nasralá como una medida de justicia para lo que denominó sus numerosas víctimas, entre ellas miles de estadounidenses, israelíes y libaneses, y dijo que su gobierno apoya plenamente el derecho de Israel a la autodefensa.
No obstante, cuando se le preguntó si es inevitable una incursión terrestre israelí en Líbano, Biden dijo a los periodistas el sábado: "Es hora de un alto el fuego".
Un alto mando de la Guardia Revolucionaria iraní, el subcomandante Abbas Nilforoushan, también pereció en los ataques israelíes en Beirut, informaron el sábado los medios iraníes.
Algunas fuentes dijeron a Reuters que el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, fue trasladado a un lugar seguro en Irán tras el asesinato de Nasralá. Según afirmó, su muerte será vengada y otros militantes seguirán su camino en la lucha contra Israel.
Los ataques israelíes en Líbano causaron el sábado 33 muertos y 195 heridos, según el Ministerio de Salud libanés. Los bombardeos continuaron en los suburbios del sur de Beirut durante toda la tarde del sábado, según una transmisión en vivo de Reuters, enviando grandes nubes de humo sobre la ciudad.
Un ataque israelí alcanzó una zona industrial situada a 500 metros de los edificios del aeropuerto de Beirut, según informó a Reuters una fuente de seguridad. El aeropuerto siguió funcionando con normalidad, según el jefe de Middle East Airlines, Mohammad al-Hout.
Más de mil personas han muerto y más de 6.000 han resultado heridas como consecuencia de los ataques israelíes en las últimas dos semanas, según el Ministerio de Salud, y cerca de un millón han sido desplazados, entre ellos cientos de miles desde el viernes, declaró el sábado a Reuters Naser Yasin, ministro coordinador de la respuesta del gobierno a la crisis.
Israel afirmó haber matado a un alto cargo de los servicios de inteligencia de Hezbolá en un ataque en el sur de Beirut, y lo identificó como Hasán Jalil Yasin. Hezbolá no ha hecho ninguna mención al respecto.
En Israel, las sirenas antiaéreas sonaron en todo el centro del país -incluida Tel Aviv- y se oyeron grandes estruendos tras el disparo de un misil desde Yemen que fue interceptado, según el ejército israelí.
Un proyectil disparado desde Líbano se estrelló en Cisjordania, provocando incendios, según el ejército israelí. No hubo víctimas, según el servicio de ambulancias de Israel.
Hezbolá afirmó en un comunicado que continuará su batalla contra Israel "en apoyo de Gaza y Palestina, y en defensa de Líbano y su firme y honorable pueblo".
El primer ministro provisional de Líbano, Najib Mikati, declaró que su país se enfrenta a una amenaza de peligro, sin mencionar la muerte de Nasralá. Más tarde, su oficina anunció tres días de luto por la muerte del jefe de Hezbolá.
La televisión Al-Manar de Hezbolá emitió versos del Corán tras el anuncio de su muerte. En Beirut se oyeron ráfagas de disparos y el ejército libanés desplegó tanques en el centro de la ciudad, según testigos de Reuters.
El ejército israelí declaró que Nasralá fue eliminado en un "ataque selectivo" contra el cuartel general subterráneo del grupo bajo un edificio residencial en Dahieh, un suburbio del sur de Beirut controlado por Hezbolá. Se dijo que murió con otro alto dirigente de Hezbolá, Ali Karaki, y otros comandantes.
La muerte de Nasralá es, con mucho, el mayor golpe en una quincena traumática para Hezbolá, que comenzó con un ataque mortal contra miles de dispositivos de comunicación utilizados por sus miembros.
La muerte de Nasralá es, con mucho, el mayor golpe en una quincena traumática para Hezbolá, que comenzó con un ataque mortal contra miles de dispositivos de comunicación usados por sus miembros. Días después, Israel intensificó los ataques aéreos en Líbano, matando a varios altos mandos de Hezbolá y a cientos de personas en amplias zonas del país.
Sucesión
Muchos partidarios de Hezbolá se mostraban incrédulos el sábado. "Él nos dirigía. Lo era todo para nosotros. Estábamos bajo sus alas", dijo a Reuters entre lágrimas una seguidora, Zahraa, por teléfono desde una escuela a la que había sido desplazada durante la noche.
Hezbolá no dio ninguna indicación inmediata sobre quién podría suceder a Nasralá. Un alto cargo del grupo, Sayed Hashem Safieddine, es considerado desde hace tiempo el heredero. El movimiento no ha emitido ninguna declaración sobre la situación de Safieddine ni de ningún otro dirigente -aparte de Nasralá- desde el ataque.
Hezbolá continuó disparando cohetes transfronterizos el sábado, haciendo sonar las sirenas y enviando a los residentes a refugiarse en el interior de Israel. Las defensas antimisiles israelíes bloquearon algunos de ellos y no se informó inmediatamente de heridos.
La escalada ha aumentado el temor a que el conflicto se descontrole y pueda atraer a Irán, principal apoyo de Hezbolá, y a Estados Unidos.
El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, declaró que Israel no está en guerra con el pueblo libanés y calificó a Nasralá de "asesino de miles de israelíes y ciudadanos extranjeros". Gallant mantuvo conversaciones a última hora del sábado sobre la posibilidad de ampliar la ofensiva militar en su frente norte, según informó su oficina.
Biden, que
no fue avisado con antelación
del ataque contra Nasralá, dijo que Estados Unidos pretende desescalar los conflictos en Gaza y Líbano por medios diplomáticos.
Hezbolá ha dicho que sólo cesará el fuego cuando termine la ofensiva israelí en Gaza. Hamás y otros aliados de Hezbolá emitieron declaraciones lamentando su muerte.
Rusia condenó de forma enérgica la muerte de Nasralá e instó a Israel a poner fin a las hostilidades en Líbano.
(Reporte de Maya Gebeily, Timour Azhari, Laila Bassam y Tom Perry en Beirut, James Mackenzie y Ari Rabinovitch en Jerusalén, Jana Choukeir, Nadine Awadalla, Adam Makary, Jaidaa Taha, Clauda Tanios y Tala Ramadan en Dubái, David Milliken en Londres y Andrea Shalal, Phil Stewart e Idrees Ali en Washington; escrito por Tom Perry, William Maclean y David Morgan; editado en español por Carlos Serrano)



